27/04/2026
GRACIAS ACHE!
El pasado sábado 25 de abril, bajo el cielo protector de mi amada Ciénaga, Magdalena, viví una sorpresa profundamente conmovedora que hoy quiero compartir con ustedes, a través de estas palabras.
Mi esposa, con esa creatividad silenciosa y amorosa que la caracteriza, organizó en el patio de la casa de sus abuelos, un acto íntimo para reunir a algunos de nuestros familiares más cercanos. El motivo era celebrar la presentación de mi libro, Sorbos de Distracción, en un ambiente lleno de afecto, sencillez y autenticidad. No esperaba algo así. Sin embargo, lo que más me cautivó no fue el homenaje en sí, sino verla a ella tan feliz, tan radiante, tan honestamente emocionada. Su alegría se convirtió de inmediato en la mía y me recordó, una vez más, por qué este camino tiene sentido.
Porque este libro no nació únicamente de este blog de Facebook que lleva su nombre. Nació, sobre todo, de la fe que ella depositó en mí desde el día en que le conté que estaba recopilando mis escritos. Por eso decidí dedicarle Sorbos de Distracción: porque su apoyo ha sido el cimiento y el estímulo para este proceso. Ella ha estado allí con una perseverancia amorosa, acompañando esas ideas que antes eran apenas pedazos, “Fragmentos de cartas para Ache”, como solía llamarlas cuando le escribía algo inspirado en ella. Hoy, esos fragmentos descansan sobre el papel con una voz propia.
Escribir, al final, es materializar los sentimientos más hondos que uno guarda en los sótanos del alma. Al publicar este libro, acepté el reto de desnudarme ante los demás, de mostrar cicatrices, anhelos y deseos que casi siempre permanecen escondidos. Este ejercicio creativo me ha permitido salir de mi propia prisión de hielo para revelar, sin miedo, algo de mi fuego interior.
Porque eso hace la poesía: tiende puentes hacia el encuentro con el otro y también con uno mismo.
Pero estas palabras no buscan hablar del libro, sino de la labor amorosa de mi esposa, quien me demostró que el amor también organiza, convoca, cuida y crea belleza en los detalles. Su gesto me recordó que la creatividad más elevada no siempre está en las páginas, sino también en la forma de acompañar la vida de quien amamos.
Por eso, este agradecimiento no es solo por aquel evento, sino por todo lo que construimos día tras día. También quiero expresar mi gratitud a quienes nos acompañaron esa tarde y a quienes, desde la distancia, nos enviaron su cariño y su energía positiva.
Reitero mi gratitud eterna por el regalo de ese sábado inolvidable, que quedará guardado para siempre en la memoria del corazón.
Gracias!