22/04/2026
Hay actos que, más que un requisito, deberían ser un reflejo de compromiso real. La reciente rendición de cuentas del Sanedrín fue justamente eso: un ejercicio serio, transparente y, sobre todo, necesario. Porque rendir cuentas no es una formalidad… es una declaración de principios.
Llama la atención sin sorpresa, la ausencia de ciertas instituciones invitadas que no asistieron, a veces el silencio institucional dice más que cualquier discurso bien ensayado.
Afortunadamente, no todo se mide en ausencias. Es justo reconocer y agradecer profundamente a la Alcaldía municipal, parroquia, al secretario de educación, cultura y deporte, a la secretaría de gobierno y a la Fundación Isabelita Tejada, quienes sí entendieron que el respaldo no es solo protocolario, sino también una forma de construir comunidad y fortalecer procesos.
El grupo El Sanedrín, por su parte, seguirá trabajando con la misma convicción: menos ruido, más resultados; menos protagonismo, más impacto. Porque al final, la coherencia siempre termina siendo más elocuente que cualquier micrófono abierto.