05/08/2026
Me preguntaran por qué para mí es importante resaltar a Alfonso Lizarazo. Pues, yo tengo una humilde respuesta y se la voy a contar.
Antes de que existieran las redes sociales, las plataformas digitales y los teléfonos inteligentes, el entretenimiento tenía otro significado. La radio, los periódicos, las historietas como Condorito y, sobre todo, la televisión, que reunían a las familias alrededor de una misma emoción; el noticiero del mediodia, los partidos de la Selección Colombia. Pero, los sábados eran especiales, porque Sábados Felices no era solo un programa de humor: era un ritual que invitaba a compartir, a reír y a olvidar, por un momento, las preocupaciones de la semana.
Al frente de ese escenario estaba Alfonso Lizarazo, el primer presentador del programa. Con su carisma, su cercanía y esa manera tan natural de conducir a los humoristas, se ganó un lugar en la memoria de millones de colombianos. Por eso, décadas después, Sábados Felices sigue ocupando el mismo espacio en la televisión, aun en tiempos de Netflix, YouTube y las plataformas digitales.
En mi caso, conservo una anécdota que nunca he olvidado. Cuando existía la Electrificadora del Chocó, una noche esperábamos con ilusión que comenzara Sábados Felices. Pero la energía, como era y es de costumbre nos abandonó y no regresó sino hasta el día siguiente. Para un niño, aquella espera frustrada fue un golpe enorme. Hoy entiendo que no era solo por un programa de televisión; era porque ese momento representaba el encuentro de la familia alrededor de una misma pantalla.
Con la partida de Alfonso Lizarazo no solo despedimos a un presentador. También despedimos una época en la que la televisión lograba reunir a las familias y convertir una noche de sábado en un recuerdo que, muchos años después, todavía permanece intacto en la memoria.
Gracias por tantas noches de risas compartidas. Descanse en paz, Alfonso Lizarazo.
Sábados Felices Caracol Televisión