23/05/2026
EN PLANETA RICA EXISTIÓ UNA LIBRERÍA.
Sí señor. En Planeta Rica existió una librería. No hablo de papelería. Se trata de librería. Quedaba en la calle 20 entre carreras siete y ocho, frente al bar Medellín, hoy hotel Medellín.
Su propietario: Libardo Torres, un intelectual muy buena persona. Romántico que creyó que en Planeta Rica podía vender libros. Y sí, los vendía. Tanto que con ese negocio sacó adelante a su familia.
Los libros eran de filosofía, literatura, sociología, investigación y los textos académicos que piden en los colegios.
Encontrabas títulos de editoriales de gran prestigio como Norma, La Oveja Negra, Alfaguara, Losada, Sudamericana, Fondo de Cultura de México.
Luego la librería se liquidó: ¿en qué momento la gente dejó de comprar libros y dejó de leer?
La librería también distribuía revistas de renombre como Selecciones, Life, Muy Intersante.Y, también encontrabas los periódico de circulación nacional: El Tiempo, El Espectador, El Heraldo, El Universal. Periódicos que también se vendían.
Claro, eran periódicos escritos por periodistas. No el periódico de ahora que es escrito por mercaderes de las grandes empresas y de los políticos.
De aquella época te cito algunos periodistas, para que tengas una idea de por qué se vendían esos periódicos:
Guillermo Cano Isaza, Antonio Panesso Robledo, de El Espectador. Los hermanos Santos de El Tiempo. Chelo de Castro, Juan B Fernández Renowitsky, Ernesto McCausland, Alberto Salcedo Ramos, en El Heraldo de Barranquilla. Juan Gossain, Manuel Zapata Olivella, Gabriel García Márquez, Gustavo Tatis Guerra, y el legendario Clemente Manuel Zabala, maestro de todos los anteriores y que trabajaron en El Universal de Cartagena.
Al amigo Libardo Torres, este homenaje tardío, por creer que en Planeta Rica había quien comprara libros y los leyera.
Escrito de Fernando Buelvas