15/11/2024
En la foto está mi Cruzanita, mi abuela querida, con esa mirada llena de sabiduría y amor que siempre iluminaba cualquier lugar. Lleva un vestido sencillo pero elegante, como ella misma, y su cabello, ya canoso, está perfectamente peinado, reflejando su dignidad y fortaleza.
Sus manos, que tantas veces prepararon nuestras comidas favoritas y acariciaron nuestras mejillas, están entrelazadas con calma en su regazo. Su sonrisa, cálida y sincera, parece hablarnos aún desde la foto, recordándonos que el amor verdadero no desaparece. Es una imagen llena de paz, una que evoca recuerdos de risas, historias compartidas y el inmenso cariño que siempre nos dio.
Aunque ya no está físicamente, esta foto es un tesoro que guarda su esencia, y verla me hace sentir que sigue conmigo, cuidándome desde algún rincón del cielo.