04/03/2023
Cristo alaba a su iglesia
En estas cartas, siempre que es posible, se alaba a aquellas iglesias que más tarde van a ser reprendidas por algún defecto.
Lo primero que nos dice es que el Cristo exaltado conoce lo que sucede entre su pueblo: "Yo conozco..." (Ap 2:2-3). ¿Cuáles eran estas cosas que el Señor conocía de la iglesia en Éfeso y por las que le alaba?
"Tus obras y tu arduo trabajo". Ellos habían tenido que hacer un gran trabajo, llegando a estar exhaustos, para enfrentar a algunos falsos apóstoles. Esto les había llevado a agotar todas sus reservas de energía. Luchar contra ellos les había exigido tal concentración mental que había acabado con sus fuerzas.
"Tu paciencia". No se trata de la resignación que acepta lo que venga y agacha la cabeza sin oponer resistencia, sino más bien, lo que aquí se describe, es una actitud valerosa que acepta el sufrimiento y las pérdidas sin hundirse ni abandonar.
"Que no puedes soportar a los malos". Expresa el celo de los efesios en su cuidado de la disciplina dentro de la iglesia.
"Y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos". No eran crédulos, sino que por el contrario probaban a aquellos que pretendían ser apóstoles. Esto implica que conocían bien la sana doctrina y esto les permitía diferenciar el error.
"Y has sufrido y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor a mi nombre y no has desmayado ". En toda esta lucha los cristianos efesios se habían mostrado trabajadores incansables, a quienes las dificultades no les habían hecho desmayar de su celo por el Señor.
"No puedes soportar a los malos". Una vez que los impostores eran puestos al descubierto, mostraban su absoluto rechazo hacia ellos.