21/10/2025
|| La maestra que se convirtió en voz del Huila
Hablar de la representante Leyla Rincón es hablar de una vida consagrada a la educación y al territorio. Desde que se graduó de la Normal Superior de Pitalito, la profe Leyla —como la llaman con cariño sus exalumnos y colegas— dedicó más de cincuenta años de su vida a la docencia, recorriendo el departamento del Huila de aula en aula, de escuela en escuela, sembrando conocimiento, conciencia ambiental y amor por la tierra.
Su trayectoria docente no fue solo una carrera profesional, sino una vocación profundamente social. Rincón es hija del Movimiento Pedagógico Nacional, aquel que en los años ochenta cambió la manera de entender la educación en Colombia y llevó a los maestros a las calles, al debate público y al territorio. De ese movimiento nació una generación de educadores que entendieron que enseñar no era solo transmitir saberes, sino también formar ciudadanos críticos, defensores del entorno y de la vida.
La profesora Leyla Rincón fue una de ellas. Junto con sus estudiantes salió al territorio para cuidar los ríos, sembrar árboles y denunciar la destrucción ambiental. Fue una maestra que hizo del aula un laboratorio de conciencia y de las montañas del Huila su tablero más grande. Su compromiso con la defensa del medio ambiente la llevó, incluso, a oponerse al proyecto hidroeléctrico El Quimbo, cuando este amenazaba con alterar de manera irreversible el ecosistema y el modo de vida campesino del sur del Huila. Esa lucha marcó un punto de inflexión en su vida: la pedagoga se transformó en lideresa social.
A partir de allí comenzó su camino político. Leyla Rincón fue elegida concejal de Neiva, donde llevó su experiencia educativa al debate sobre la ciudad, la cultura y el ambiente. Su liderazgo coherente y su capacidad de diálogo la proyectaron más allá de las fronteras locales. Luego llegó al Congreso, como representante a la Cámara por el departamento del Huila, donde ha mantenido intacto su compromiso con la educación, el campo y los derechos ambientales.
Este año, al cumplir 71 años, la profe Leyla conserva la energía, la lucidez y la convicción de siempre. En la política, apenas cuenta con una década de experiencia, pero esos diez años han bastado para dejar una huella profunda. Ha demostrado que la sabiduría no se mide en edad, sino en propósito, y que la coherencia entre lo que se enseña y lo que se practica es el verdadero legado de un maestro.
Hoy, como aspirante al Senado, Rincón sigue siendo la misma maestra que salió de la Normal de Pitalito con un cuaderno en las manos y una vocación inmensa en el corazón. Una mujer que entiende la política como una extensión del aula y el territorio como su mayor escuela. Su historia es un recordatorio de que enseñar también es transformar, y que cuando una maestra decide hacer política, lo hace para seguir educando, pero ahora a un país entero.