23/06/2026
Esta mañana, en una historia, les conté que estaba pensando en alejarme temporalmente de las redes sociales.
Pero hoy, mientras empacaba pedidos, organizaba direcciones y salía yo misma a entregar domicilios de Yo Como Solito, entendí algo: mis redes no son solo una app o un lugar donde comparto mi vida. También son parte de lo que he construido para salir adelante, de mi trabajo, de mi proceso y de todo lo que he hecho para seguir presente en la vida de mi hija.
Han sido semanas retadoras, sí. Pero si algo he aprendido es que yo no me rindo fácil. Puedo cansarme, pausar, llorar, sentirme abrumada… pero siempre vuelvo a pararme. Y hoy fue uno de esos días en los que recordé que todavía tengo mucho por dar, mucho por construir y muchas razones para seguir.
También quiero darles las gracias a quienes han estado aquí en cada etapa. A quienes me acompañaron cuando vendí mazamorra, accesorios, postres, catálogos, cuando empecé con otros productos, y a quienes hoy siguen aquí apoyándome con DoTerra, Fuxion y ahora con Yo Como Solito. No saben cuánto valoro que sigan caminando conmigo, apoyando no solo lo que vendo, sino todo el esfuerzo, la constancia y el amor que hay detrás de cada intento.
Yo sigo trabajando con amor, creciendo, aprendiendo y creyendo en lo que Dios puede hacer con una mujer que, aun cansada, decide no rendirse. Y si algo tengo claro, es que voy a seguir buscando la manera. Por mí, por mi hija y por todo lo que sueño construir para nosotras.
Gracias por estar aquí 🤍