31/08/2025
Tuve una amiga en tercero de bachillerato, cuando apenas tenía trece años, ella catorce, fuimos acercándonos hasta hacernos inseparables, yo muy prendado de ella, pero ¿qúe era lo de ella?...nunca lo supe. Tenía cuatro hermanas menores y un varoncito recién nacido. Ella se buscó un novio como de veinte años, me decía que quería explorar ese mundo, yo no osaba objetar nada, sufría, pero me hacía el loco. Ella una vez hizo quiso que yo cortejara a una de sus hermanas para mi distracción, un asunto que no funcionó y ésta se prendó de mí, tanto como yo de su hermana mayor. El tiempo transcurría y yo vivía más en su casa que en la mía. Pasó y pasó el indetenible tiempo y me fui a vivir a otro barrio con mi madre, antes viví hasta los diez y seis con mi padre. Vuelve a pasar mucho, mucho tiempo y no supe más de esta familia hasta que tuve noticias de que estaba casada con el gobernador del estado. Volvieron a pasar muchas lunas llenas y soles de inviernos y veranos, yo por mi lado ya casado y con hijos, ella bajo otras nubes y otros cielos...y en cómodos sillones. Ya de mayor supe que era escritora de versos, poesías y cuentos, poeta y que vivía en un pueblo muy agraciado y apreciado, al pie de la cordllera andina, donde residió hasta su muerte, de la que me enteré sin haber recibido respuestas a mis mensajes y solicitud de amistad en estas redes sociales. Busqué en internet comunicación con sus hermanas y con agradable sorpresa un día encontré un mensaje en mi muro. Agradeciendo su atención a mi petición de información de su hermana fallecida, me contó parte de la historia de la trayectoria como escritora y poeta... también agradecida por mi interés de información sobre su vida y obra. Entonces la memoria trajo algunos recuerdos. Se le ocurrió contarme un pasaje de la vida de cuando estábamos jovencitos. Me contó de un disgusto o rabieta que sufrió su hermana mayor, por celos, una vez que yo obsequiaba una golosina a esta hermanita menor, que era para ese entonces una pequeña de escaso seis añitos. Nos reímos un rato, pero yo no salía de mi asombro, me contó del ataque de celos de su hermana mayor...entonces solo hasta después de mu**ta, ya mayor, de setenta y tantos años y yo, igual de viejo, vine a saber por este cuento, de que también me amó en su juventud, igual, más o menos como yo, pero que solo lo supieron ella sola, su hermanita, los arcanos, las hadas, las lunas llenas, las lluvias, el viento y el tiempo. Por los caminos de mi vida.Yo, en mi otoño. Casa colonial de hermana Aura Elena, Barinitas. Venezuela. Cosa curiosa, la poeta de esta historia vivió y murió en este mismo pueblo a escasas cuatro cuadras de la casa de mi hermana, que tanto visitaba...pero yo tampoco supe de esto hasta después de su muerte.