Del deseo de volver a otro tiempo y vivir de nuevo en el lujo artístico; traer de vuelta otra época, la de los detalles en abundancia, cuando la vida se vivía a través de los sentidos y su sentido mismo no era posible interrogarse. Desde el anhelo de los colores, las formas, las texturas de una historia de amor que sucede en los jardines del Palacio de Versalles. Desde un sueño que tiene lugar en
la Europa de la Edad Moderna, en el estilo espectacular de la vanguardia, en el fondo de un salón una sonata de Haydn sonando mientras un enamorado en la tarea de conquistar a su enamorada recita hermosas poesías, o una impresionante sinfonía estremeciendo corazones en un teatro de Viena; de un sueño con sabor a chocolate y pasteles franceses, nace PompaRosa. Es julio de 2013 en Cali, Colombia; dos mujeres diseñadoras, inventan la marca que atesora la feminidad y alardea sin vergüenza de la vanidad. La marca cuya alma es el glamour y que inspirada en el movimiento artístico Rococó nos trae de vuelta el sueño de una época desbordante de romance.