12/03/2026
Durante siglos, las mujeres han sido abusadas, silenciadas y violentadas. Sus cuerpos han sido utilizados como instrumentos de guerra y dominación, y su voz ha sido relegada a un segundo plano. Estas heridas no son sólo individuales: son heridas colectivas que atraviesan generaciones.
Honrar el valor de la mujer y a sus crías no es únicamente un acto personal de sanación; es un acto profundamente social y transformador y ese no es un tema aislado ni una agenda secundaria, es parte de la construcción de sociedades más equilibradas.
No es casualidad que hoy en día estemos viviendo un momento de gran despertar social: tantas mujeres alzando la voz, tantas verdades saliendo a la luz, tantas historias que por años permanecieron ocultas. Al mismo tiempo, vivimos una época marcada por conflictos armados, crisis políticas, desigualdades económicas y un profundo daño ambiental. ¿Casualidad? No parece.
¿Queremos una paz verdadera? Hay que empezar por tumbar todo aquello que nos enseñaron acerca de los roles de género en la sociedad y recordar que antes de ser hombres o mujeres, somos primero seres humanos, y reconstruir a partir de ahí.
Esta colaboración surgió de la necesidad de hacerle un pequeño tributo a las que cuidan, sostienen, paren y crían a la humanidad entera, aún cuando no cuentan ni con Derechos Humanos.
El Canto de Lavanderas del Ensable B11 cautiva y emociona con n**o en la garganta, lágrimas en los ojos, piel de gallina, inspiración y sensación de reverencia . Y la edición y mezcla que hizo Rafa Pino en su Macuare Room le dio más elegancia, profundidad y textura a las maravillosas voces de esas mujeres. Gracias por decir que SÍ. 🙏
Hoy es un tan buen día como cualquiera para recordar que dignificar a la mujer es también dignificar la vida.