03/04/2026
Duele pensar que a alguien como “el Superman de las corralejas”, que tantas veces se jugó la vida por levantar a la gente de las gradas, en sus últimos meses le haya tocado cargar no solo el peso del cuerpo, sino también el de las críticas. Porque sí, es cierto, el nivel pudo haber bajado y nuevas caras empezaron a brillar, pero hay algo que nunca debió ponerse en duda, el respeto por su trayectoria. A veces la gente olvida muy rápido quién les regaló emociones, quién los hizo gritar, quién convirtió el ruedo en espectáculo. Y uno NO puede evitar preguntarse si él, en silencio, sintió ese cambio, si le dolió ver cómo pasaban de los aplausos a los comentarios duros. Hoy que YA NO está, el ambiente se siente pesado, como si quedara esa deuda en el aire… la de haber valorado más en vida a alguien que, a su manera, fue grande. ��