La metáfora marginada

La metáfora marginada Estamos en proceso. Y buscamos con ansias esos otros, que opacados por el arte baratísimo. Este es nuestro desquite.

Han dejado arrugar el verso, y llenarse de humedad el cuadro, o qué han dejado empolvarse aquella opinión que no surgía del miedo.

Uno de los poemas de la noche, para un tal Eduardo, hombre extranjero con sudor a Italia. Y para quien Michel, era la ún...
29/10/2021

Uno de los poemas de la noche, para un tal Eduardo, hombre extranjero con sudor a Italia. Y para quien Michel, era la única palabra de su habla.

Les comparto un poema que se ha gestado con mucho amor, para las almas pacientes que lo lean.(...)Y los cajones. Un cajó...
15/09/2021

Les comparto un poema que se ha gestado con mucho amor, para las almas pacientes que lo lean.

(...)Y los cajones. Un cajón por cada corazón humano, unas tablas adheridas por cada cosa dicha y objeto caído y roto. Abrir un cajón y encontrar dentro otro cajón. Buscar una idea distinta, otro pensamiento, pensar en un cajón, abrir el cajón en que pienso y encontrar mi corazón y mis manos. Pero entonces qué mentira será este corazón que late en mi pecho y estas manos con que sostengo mis manos. Haber subido la mirada al cielo y ver la tapa del cajón cerrarse; Guardarnos en un cajón para no perdernos en el mundo; tomarnos de la mano para no perdernos en el mundo; y de repente, estar perdidos. (...)

Destruirse, abandonarse, dejarse tirado en la calle o salir a correr. Buscar la piel, la piel propia, la piel ajena, perder la piel, andar...

Las suelas chasqueaban con el ritmo presuro de Mario al andar. Y fuera que si otro día este afán no tuviera razón Y es q...
16/03/2021

Las suelas chasqueaban con el ritmo presuro de Mario al andar. Y fuera que si otro día este afán no tuviera razón Y es que hoy lo esperaban los brazos de maría, a la que el viento debatía en su vestido algún argumento que nadie escuchó. Y viera Mario a la distancia el resumen de su prisa; la desembocadura que lo suspende en la dicha a la distancia casi palpable de media calle. Pero un dios ha abierto sus ojos y un eterno suspiro ha pronunciado, desenvolviendo su cuerpo omnipotente entre el mar de la nada. su anhelo de ser universo. Su sueño eterno que lo hizo despertar para siempre. Y ha preguntado: -están ahí, seres humanos? ¿Hay alguien? Pero nada fue la respuesta. Y ha mirado a su alrededor para verlo todo y todo igual; El resto del mundo que no es él, pero que gobierna omnipotentemente. Y ha gritado con una voz que no ha terminado de despertar, un estruendo profundo y agobiante: ¡Seres humanos, están ahí? ¿Hay algo ahí? ¡¿Alguien?! Y otra vez, el silencio fue la respuesta. Y toda esa eternidad y omnipotencia, que podía ver lo que fuere, voltease esta vez hacia sí mismo, no para contemplar el detalle de su perfección, sino para alejarse tanto de si, que comprendiera lo cruel de su sino, al verse a la distancia de sí mismo en el mar del vacío. Él, es el punto ante la nada, el dios, que nos pregunta y al que no responderemos, puesto que seremos nosotros el dios al que nada puede respondérsele.

Autor: El simio que escribe.

Las suelas chasqueaban con el ritmo presuro de Mario al andar. Y fuera que si otro día este afán no tuviera razón Y es que hoy lo esperaba...

Un hombre contempla la muerte de un niñoPero dígame por favor que no he perdido mi locuraNo me hace daño, lo juro. Solo ...
07/03/2021

Un hombre contempla la muerte de un niño

Pero dígame por favor que no he perdido mi locura

No me hace daño, lo juro. Solo me sumerjo en ella un poco

Gradualmente, si…

Como una droga.

Pero es que entre mas se hunde uno en ella,

Por… alguna razón se acerca más y más a la superficie de algo

Y uno cree, es cierto

Que uno está más cerca de la otra orilla del mar que de esta donde se encuentra parado.

Pero el mar de la locura es necio, trae arena del otro lado del mundo y me la riega en los pies

Pero se necesita más y más

Ya no basta con convertir una silla en una silla al revés

Ve, nadie se ríe.

Yo tampoco.

Pero en fin… los sentimientos, los sentimientos,

Ustedes lo saben, no me mientan.

Uno empieza a sentir y termina llorando.

Decidme, vos, que sois el de la cara mas seria.

¿No tenéis una vecina que os saca los cojones?

¿Que no podéis soportar salvo por un poco de autoengaño?

Lo ven, no existe lo que llamáis locura

Porque tampoco existe eso que llamáis cordura.

Mírenme, yo, francamente no necesito entrar en este lugar.

Yo bailo, nada más…

Bueno bueno, paro los chistes…

Porque el humor es algo muy serio y estamos en un manicomio…

Vale vale, no abra esa carpeta. Déjeme explicarle:

Yo, no debo estar en este lugar.

Porque hay otro “enfoque” en mi vida

Si, enfoque, usted sabe, perspectiva.

Que, no venga a pensar que tengo múltiple personalidad.

Yo le dije, me atrae la locura

Pero soy incapaz de naufragar en ella.

Aún me preocupa, aunque cada vez menos

La fortuna de la tía, o la subida del dólar.

Hay siempre algo ende mi tan lúcido,

Tan racional y coherente

Que soy incapaz de entregarme

A la irrealidad...

Y a veces me despierto tristísimo

Sintiéndome hombre

Pero no importa. Pues por mas que me hunda en ella,

Nunca alcanzare el otro lado.

Lo ve, soy incapaz de huir de la cordura.

Esa maldita siempre se posa en el azúcar convirtiéndola en sal

o en una banca y nos quita la inmensa tarde

por la ansiedad de hacer algo.

Poniéndole a uno en la cabeza algún deber o alguna prudencia.

Pero, por favor, no me digáis que he perdido mi locura.

¿Que haré yo con la maldita rosa y sin poder enamorarme?

Es que no puedo soportar en eso que se convierte la vida

Con el tiempo

RUTINA

No me digáis que se me han amputado los colores de la vida

Les juro que este llanto no es de odio.

El error fue mío, lo admito,

No me hice entender como debería.

Por favor, no abra esa carpeta.

Yo no debo estar acá, estoy sano.

Por favor, dejadme os explico:

Alto, miren:

Todo era una broma.

La verdad: me dan asco. Por su maldita manía de poner sus ojos

En las caras del mundo.

¿Ustedes creen que ven?

Pobres diablos.

Díganme, quien ve más,

Yo, que veo en el parque una niñez eterna

Que ya no ocupo en dios un amigo imaginario

Que encuentro al espíritu en las vacilaciones de la sangre

Que puedo cerrar los ojos y seguir viendo.

O ustedes, que solo ven las formas del mundo

Pero no el mundo.

Volverán a abrirme el cráneo, yo lo sé

Y seguirán sin entender el misterio

Esa magia que ustedes son incapaces de alcanzar.

Me enoja pensar que en ustedes tengo yo que convertirme

Para ser normal

Para ser civil

Para estar cuerdo

¿Ustedes son el pobre destino que yo, oh soñador, me merezco?

Eso si que me hace llorar

Pudiendo yo ser feliz

Y tengo que ser hombre

DIARIOSquisiera huir de estos muros de concreto que nada me ofrecen y quizá he querido huir desde siempre y sea esa la r...
07/03/2021

DIARIOS
quisiera huir de estos muros de concreto que nada me ofrecen y quizá he querido huir desde siempre y sea esa la razón de que ya no pueda reconocer si el mundo que me rodea es el real o lo que yo imagino. si piso la tierra que pisa el mundo o si mis pies vuelan en mis sueños. inútil tanta carne busca entre la carne, inútil palpo mi cuerpo para encontrarme. caparazón vació. quiero huir de esta ciudad que nada me ofrece. pequeña y maldita para mi alma y en donde mi sueño torna pesadilla. las quimeras y los abedules y las flores y la acera y el canto de las muchachas y mi propio canto se silencian, por el ruido de las luces que me alcanzan. quisiera huir o estar mu**to. pero no tengo a dónde correr, acorralado por la multitud y por sus sistemas. y morir... lo haría, realmente lo haría, si no hubiera aún una flor en pie entre los jardines marchitos. y cuando ofrecí mi piel al mundo, la escupieron y tiraron y como un cristal se rompió en el suelo, pero nadie la escuchó. tantas veces se ha roto mi alma y he emprendido huida sin recoger sus trozos. que esparcido me siento por el mundo, encontrándome mu**to. ¿y a dónde huir? ¿Cuál mi refugio? sólo tengo estas letras que se dicen a sí mismas idioma, y que si otras fueran, otras usaría. tengo mis versos para defenderme de la nefasta desolación del hundo, de la inminente extinción de los seres humanos. del hambre arrodillada en las calles y en mi vientre. de las hegemonías políticas, del presunto orden mundial. de todas estas cosas a las que renuncio y renuncio además a la lucha por cambiarlas. la pobre mariposa vuela no en el aire sino contra él. y no lo hace por irreverencia sino por amor. pues el aire pútrido es el que exhalan estas pieles sin alma.

cuando ofrecí mis jardines, cruelmente los pisaron. y si ofrecí mis manos las despreciaron por estar vacías, por recibirlo todo y no dar nada. pero nunca comprendieron que ya lo había entregado todo. y que ahora entregaba mis propias manos y su necesidad de expresión. tantas veces me he dicho a mí mismo que me amo. no encontrando en el mundo otra voz. y mis brazos comprendieron mi cuerpo en su abrazo. quiero huir de esta ciudad en que las cosas se me mueren. irme lejos, lejos, donde ni yo mismo exista.

DIARIOSme he visto a mi mismo adocenado por la multitud. Con sus miradas que me zumban como moscas. Con sus rostros que ...
01/03/2021

DIARIOS

me he visto a mi mismo adocenado por la multitud. Con sus miradas que me zumban como moscas. Con sus rostros que ocultan su manera de pensar y sus más profundos deseos y venenos. y si quitara yo mismo esas máscaras, si pudiera sacudir el telón del escenario del mundo y paralizar la gran obra, detener a los actores y desnudarlos, acaso qué encontraría en el fondo de las sombras que mueven la mentira, qué, sino a mí mismo llorando en el fondo de todos ellos. acorralado en su propia carne, justificando sus acciones y destrozándolos como ellos se destrozan a sí mismos, como yo me destruyo. todo es aquella sombra, el bálsamo con que me acompaño tendido en el suelo al caminar. he perdido además el deseo del mundo, su anhelo y sus formas tan distantes de mi ya no me atraen por haberlas sentido personales. me veo reflejado en cuanto observo, me siento un universo de estrellas si miro al cielo y me siento carne incomprendida al voltear a la tierra, y si buscara más profundo, me vería a mí mismo enterrado por mis manos. sólo un único sueño me impide exiliarme de la obra, sólo mi instinto más vital me salva de la vida o me obliga a soportarla. que cosa soy, que ya no se haya sido. y a su vez, lo que no existe, lo que no se ha creado todavía es mi consuelo y esperanza. lo que no siendo yo, aspiro a serlo.

El simio que escribe.

Cada ser va por su sendaCada camino es diferente y únicoDistante de los otrosPero sometido por ellos.A veces encontramos...
20/11/2020

Cada ser va por su senda
Cada camino es diferente y único
Distante de los otros
Pero sometido por ellos.
A veces encontramos el oasis;
Pero no tenemos sed
A veces encontramos el desierto;
Pero no tenemos sol
Y a veces encontramos una flor;
Pero no tenemos alma.
Todo nos resulta incomprensible
Al no ver nuestra vida
Desde fuera.
La libertad es seguir caminando,
La esclavitud;
Son los pasos que dejamos.

El simio que escribe

Solo puedo decir lo que todos sabenPero a menudo olvidanCada pobre alma es el universo que ve,Y no que sólo exista un al...
20/11/2020

Solo puedo decir lo que todos saben
Pero a menudo olvidan
Cada pobre alma es el universo que ve,
Y no que sólo exista un alma,
Pero no puede haber otra.
El barro que el espíritu empuja,
Si acaso no se pisara a sí mismo
Y se distrajera.
El simio que escribe.

Escribo porque hay flores que no han terminado de existir. Si, sencillamente por eso. Porque hay cosas en mi, que no ter...
28/09/2020

Escribo porque hay flores que no han terminado de existir. Si, sencillamente por eso. Porque hay cosas en mi, que no terminan de nacer; porque me han sido dadas más horas en el día que a cualquiera; porque, con la mano de un niño, tomo las aves muertas que cada mañana, se anidan en mi puerta; y con la fuerza de un hombre, mantengo mi cuerpo en pie, ante la contundencia del día; escribo, porque antes de mí, se ha escrito demasiado, se nos ha heredado la inspiración, el susurro de lo que no es Dios, ni es nuestra madre, no... una tercer voz, que nos conmueve.

Es cierto que hay tantas razones para escribir que como para vivir. Y que cada razón para vivir es también, una razón para matarse; escribo pues, porque no me he mu**to; ni el tedio, ni la soledad, ni las estaciones para despedirse han conseguido en mi, ni por accidente, que el niño crezca a hombre; ni que el hombre, olvide al niño.

Un lector cualquiera, diría que en este combate contra el cansancio, sólo yo estoy condenado a perder.
Y es cierto.

Pero otro lector... vería no como flor a la flor; no como esperanza la esperanza; no como desierto al desierto; no como agua a la sed.
A este lector acudo yo, los demás, pueden conmoverse. Estos lectores, que saben cuán necesario es partir de que todo es irreal...Y de que las cosas han de reinventarse para siempre. Que saben cómo es de cruel la curiosidad. Que no saciada, nos entrega siempre nuevas bellezas, nuevas e imposibles formas de la vida, sin saciarse...
Es hora de abordar los barcos
Y dejarlos zarpar...
Despedirnos de aquel cuadro de melancolía...

Escribo porque a pesar de esta soledad, no estoy sólo en ella. Hay tantas otras soledades, que no tranquilas con abrir la ventana y asomarse, se conducen presurosas a encender un cigarro. O... no convencidas ya le da locura que emerge de ellas, siguen creando mundos tan fantásticos, que ya no pueden rasgar la realidad. Palpar la otredad. Y no encuentran nada, que no perfumen de sí mismos. Lo sé, yo mismo me siento capaz de todos los crímenes y mártires. Escribo porque quizá ellos lo necesitan...

Escribo, aunque no venda nada. Aunque escriba para no llorar por haber nacido en este bando en el que soy entretenimiento por dinero, una ruta exótica para turistas. Escribo para llorar en otra realidad y porque, quizá, me gusta que me vean hacerlo...

Simio que escribe

Diarios.Veo, casi con tristeza, la comodidad de sus vidas. La inevitable paz, la capacidad de salir ilesos de sus exceso...
28/09/2020

Diarios.

Veo, casi con tristeza, la comodidad de sus vidas. La inevitable paz, la capacidad de salir ilesos de sus excesos. Y pienso, que quizá toda mi vida se enfrasca en encontrar aquella calma. Aquella ausencia de trabajo, esfuerzo. Que quizá, todos mis pasos los he dirigido en adquirir un poco de esa vida. Vivir sin preguntar el precio de las cosas. Esa cifra, que me separa de un día tranquilo. Envidia? No, no es posible, porque al ver mis manos encuentro una riqueza diferente, igual de ambiciada. Y aún así, cómo deseo dejar plantado al sol de las tres de la tarde, ese mismo sol que juega a ser dos horizontes. Huir del cuarto estrecho en que vivo. Poder esquivar y darle un sentido final al polvo del mundo, que no descansa de estrellarse con mi cuerpo. Y es que quizá deseo entregarme a la desgracia. Dado que la riqueza casi invisible que porto en mis manos, esta lanza helada que pone tiesos mis dedos. No puede surgir sin tales abatimientos. El llanto, me resulta exagerado, y sin embargo, está entre mis opciones aventarme al suelo, padecer. Para luego, verter aquellos paisajes en una hoja en blanco. emerger de la desgracia hacia otro puerto que ha de caer tarde o temprano. Y con esta reconciliación, llevo mi mano al bolsillo y lo palpo, el tabaco húmedo entre mis dedos, la última esperanza de la tarde, se ha destrozado.

Simio que escribe

22/08/2020

La vida es como para pegarse un tiro
Y la muerte, como para esperar un poco más.
La vida, como un jardín ajado.
La muerte, como flores sobre una tumba.

Dirección

Bogotá

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La metáfora marginada publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir