07/03/2021
Un hombre contempla la muerte de un niño
Pero dígame por favor que no he perdido mi locura
No me hace daño, lo juro. Solo me sumerjo en ella un poco
Gradualmente, si…
Como una droga.
Pero es que entre mas se hunde uno en ella,
Por… alguna razón se acerca más y más a la superficie de algo
Y uno cree, es cierto
Que uno está más cerca de la otra orilla del mar que de esta donde se encuentra parado.
Pero el mar de la locura es necio, trae arena del otro lado del mundo y me la riega en los pies
Pero se necesita más y más
Ya no basta con convertir una silla en una silla al revés
Ve, nadie se ríe.
Yo tampoco.
Pero en fin… los sentimientos, los sentimientos,
Ustedes lo saben, no me mientan.
Uno empieza a sentir y termina llorando.
Decidme, vos, que sois el de la cara mas seria.
¿No tenéis una vecina que os saca los cojones?
¿Que no podéis soportar salvo por un poco de autoengaño?
Lo ven, no existe lo que llamáis locura
Porque tampoco existe eso que llamáis cordura.
Mírenme, yo, francamente no necesito entrar en este lugar.
Yo bailo, nada más…
Bueno bueno, paro los chistes…
Porque el humor es algo muy serio y estamos en un manicomio…
Vale vale, no abra esa carpeta. Déjeme explicarle:
Yo, no debo estar en este lugar.
Porque hay otro “enfoque” en mi vida
Si, enfoque, usted sabe, perspectiva.
Que, no venga a pensar que tengo múltiple personalidad.
Yo le dije, me atrae la locura
Pero soy incapaz de naufragar en ella.
Aún me preocupa, aunque cada vez menos
La fortuna de la tía, o la subida del dólar.
Hay siempre algo ende mi tan lúcido,
Tan racional y coherente
Que soy incapaz de entregarme
A la irrealidad...
Y a veces me despierto tristísimo
Sintiéndome hombre
Pero no importa. Pues por mas que me hunda en ella,
Nunca alcanzare el otro lado.
Lo ve, soy incapaz de huir de la cordura.
Esa maldita siempre se posa en el azúcar convirtiéndola en sal
o en una banca y nos quita la inmensa tarde
por la ansiedad de hacer algo.
Poniéndole a uno en la cabeza algún deber o alguna prudencia.
Pero, por favor, no me digáis que he perdido mi locura.
¿Que haré yo con la maldita rosa y sin poder enamorarme?
Es que no puedo soportar en eso que se convierte la vida
Con el tiempo
RUTINA
No me digáis que se me han amputado los colores de la vida
Les juro que este llanto no es de odio.
El error fue mío, lo admito,
No me hice entender como debería.
Por favor, no abra esa carpeta.
Yo no debo estar acá, estoy sano.
Por favor, dejadme os explico:
Alto, miren:
Todo era una broma.
La verdad: me dan asco. Por su maldita manía de poner sus ojos
En las caras del mundo.
¿Ustedes creen que ven?
Pobres diablos.
Díganme, quien ve más,
Yo, que veo en el parque una niñez eterna
Que ya no ocupo en dios un amigo imaginario
Que encuentro al espíritu en las vacilaciones de la sangre
Que puedo cerrar los ojos y seguir viendo.
O ustedes, que solo ven las formas del mundo
Pero no el mundo.
Volverán a abrirme el cráneo, yo lo sé
Y seguirán sin entender el misterio
Esa magia que ustedes son incapaces de alcanzar.
Me enoja pensar que en ustedes tengo yo que convertirme
Para ser normal
Para ser civil
Para estar cuerdo
¿Ustedes son el pobre destino que yo, oh soñador, me merezco?
Eso si que me hace llorar
Pudiendo yo ser feliz
Y tengo que ser hombre