09/05/2025
Manifiesto del Ojo de Poeta
He nacido con un ojo que no todos ven.
Un ojo que sueña despierto,
que traduce lo invisible en canto,
que convierte lo roto en imagen.
Mi ojo de poeta no está en mi frente,
sino en mi costado,
allí donde la herida se volvió umbral.
Ve más allá de los hechos.
Ve símbolos donde otros ven ruinas.
Pero sé que no todo lo simbólico es verdad.
Sé que una flor puede crecer del pantano
y aún así enredarlo más.
Por eso hoy hago un pacto conmigo:
usar mi ojo para sanar, no para adornar el dolor.
Usarlo para mirar desde la raíz,
no desde la sombra disfrazada de belleza.
No soy oráculo de otros.
No seré canal de lo que no resuena con mi alma.
Mi visión es para iluminar, no para impresionar.
No todo lo que florece debe quedarse.
No todo lo que brilla es medicina.
Elijo ser jardinera de mis símbolos.
Cultivar solo las flores que nutren.
Honrar el misterio sin perder la tierra.
Mirar el mundo desde el alma clara.
Mi ojo de poeta es un don.
No una trampa.
Es una puerta.
No una máscara.
Es mi verdad floreciendo.
Y el arte será su río.
Autor:
Carolina Barca Ojeda ✨
“Mi ojo de poeta florece cuando sueño, cuando veo lo que no todos ven, cuando convierto la herida en símbolo y el símbolo en verdad.
Este manifiesto nació de un sueño lúcido, de una flor peligrosa, y de la certeza de que mi visión no es para adornar el dolor, sino para transmutarlo.“
La imagen que lo acompaña fue creada como espejo y altar. Una ofrenda digital que une raíces, mirada y claridad.
Porque no todo lo que florece debe quedarse.
Y no todo lo que brilla es medicina.”