05/10/2026
Hay objetos que, sin saber por qué, nos hacen volver.
A una mesa conocida. A una cocina tibia. A esas conversaciones largas donde el tiempo parecía quedarse un poco más.
La cerámica también puede guardar memoria: en una forma, en un color, en un gesto cotidiano que se repite y permanece.
Porque a veces crear no es inventar algo nuevo, sino darle otra forma a aquello que todavía vive en nosotros.