Como habitantes de una región exuberante, llena
de paisajes diversos y de ecosistemas únicos,
queremos tomar con cariño la tarea de conservar,
respetar y defender este entorno. Estamos en un tiempo de inflexión en el que
debemos detener la invasión de proyectos sordos
y ciegos a la vida del bosque, de los animales,
del agua. Hoy más que nunca las instancias de
reflexión y de encuentro, se hacen imprescindibles,
para despertar en la comunidad entera el
amor por el lugar donde vivimos, y hacer conciencia
que la tierra en la que habitamos la debemos
respetar y defender, comenzando con nuestras
prácticas.
¿Qué idea mental permite que hagamos prevalecer
nuestros intereses personales por sobre el
bienestar de otros seres, si, indiferente de nuestras
diferencias biológicas, tod@s compartimos
la condición de pertenecer a la Tierra? Comprendiendo
la realidad como subjetiva, ¿desde donde
nacería entonces la revolución necesaria que nos
permita salvar la amenazante situación de la biosfera
terrestre debido a nuestras depredadoras
prácticas? Las escuelas, juntas de vecinos, centros comunitarios
y culturales son escenarios ideales para
este encuentro teatral al que queremos invitar
a las comunidades, pues vistos como lugares
de desarrollo local, son espacios integradores
de niños, jóvenes y adultos, que nos permitirán
abrir esta conversación por medio de una obra
de teatro, llegando a quién sabe qué reflexiones,
invitaciones y acciones que cada grupo humano,
en su particularidad, podrá determinar. Las comunidades que despiertan, conversan,
discuten, se unen y se movilizan juntas, pueden
aunar fuerzas para proteger la tierra y fomentar
relaciones de compromiso y amor entre ellos mismos
y los demás seres con los que comparten el
territorio, haciendo un esfuerzo por eliminar todas
las prácticas extractivas y socavantes a corto
y mediano plazo, y que destruyen la noción de
vínculo y responsabilidad con el territorio que se
habita.