28/04/2026
Hay momentos de silencio puro, donde dejas de pensar en lo técnico, en lo perfecto, en ruido. Pero no es algo malo. Es parte de la naturaleza.
Con estos 3 pumas; madre y crías casi adultas que están a poco de partir. Asumiendo que sentiría tensión, un nerviosismo en su convivir pero fue todo lo contrario. Estaban en paz, al borde de la colina, mientras la neblina bajaba y se estacionaba entre ellos y las montañas. Un momento que dejó mi mente en blanco como si la neblina hubiera llegado hasta a mi.
Cuando un puma caminó y estableció ese balance entre los otros dos y el impactante escenario. Entendí algo.
Que todos somos parte de un ciclo. Hay un rol, un motivo en todo.
Esta foto me recuerda a eso. A que todos podemos ser un fantasma en la silueta. No siempre tenemos que ser un sol. Podemos seguir nuestro camino aunque esté en la neblina, y eso está bien.
A veces, desaparecer en el paisaje es la forma más honesta de estar presente.
📸 D850