31/12/2025
🇵🇪🚨 PERÚ CLASIFICA OFICIALMENTE A LAS PERSONAS TRANSGÉNERO COMO “ENFERMOS MENTALES”
El decreto que sacudió a América Latina y encendió la alarma mundial.
En los últimos días, Perú ha generado un fuerte debate internacional tras una decisión del Estado que muchos han interpretado como un ataque directo a la comunidad trans. Pero ¿qué es exactamente lo que pasó?
👉 Perú decidió darle una denominación médica a la identidad transgénero dentro del sistema de salud pública.
En términos simples: el Estado la incluyó dentro de los códigos de salud mental.
⚠️ ¿Por qué hizo esto el gobierno?
Según el Ministerio de Salud, no se trata de una postura ideológica, sino administrativa y presupuestaria.
En Perú, el sistema público de salud solo puede gastar dinero en aquello que tenga un diagnóstico médico oficial.
Si algo no está clasificado como condición, el Estado no puede asignar presupuesto, ni cubrir tratamientos hormonales, terapias o acompañamiento psicológico.
👉 Es decir:
Si no hay diagnóstico → no hay dinero
Si no hay código médico → no hay atención gratuita
Por eso el Estado decidió clasificarlo como una condición de salud, lo que en la práctica significa que: ✔️ Puede usarse presupuesto público
✔️ El SIS puede cubrir tratamientos
✔️ Se puede acceder a atención médica gratuita
🧠 El problema de fondo
Para muchos colectivos y especialistas, aquí está el conflicto real:
👉 Ponerle una etiqueta de “salud mental” implica, socialmente, tratarlo como una enfermedad que debe corregirse, no solo atenderse.
Aunque el gobierno dice que es un “tecnicismo”, en la vida real las palabras pesan:
Lo que se llama “condición” puede verse como algo tratable
Lo que se llama “trastorno” puede verse como algo que está mal
🏳️🌈 LA REACCIÓN DE DERECHOS HUMANOS
Organizaciones LGBTIQ+ denuncian que el decreto es un retroceso histórico, comparable a modelos médicos superados hace décadas.
Para ellos, el mensaje implícito es devastador:
“Puedes existir… pero solo si te dejamos entrar como diagnóstico clínico”.
📌 Además, Perú sigue usando el manual CIE-10, un sistema antiguo que usa términos como “trastorno”, en lugar del CIE-11, más moderno, que habla de “discordancia de género” y la mueve fuera del área de enfermedades mentales.
🧠 Y aquí nace el debate real:
¿Hizo lo correcto el Estado al priorizar el acceso a la salud, aunque eso implique llamar “enfermedad mental” a una identidad?
¿O cruzó una línea peligrosa al estigmatizar para poder pagar tratamientos?
El debate queda abierto.