07/05/2026
Esta no es una casa patronal cabecera de un fundo, pero es como si lo fuese:
CASA LYON-SUBERCASEAUX, MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA
La propiedad tiene 115 años y sin duda se trata de uno de los tesoros patrimoniales de Algarrobo y la provincia. En ella residió una joven santiaguina quien, pese a su corta vida de solo dos décadas, hoy es recordada e incluso venerada por miles de personas. Se trata de Juana Fernández Solar, canonizada en 1992 como Santa Teresa de los Andes, que pasó el verano de 1918 en la bella casona que construyera Alberto Lyon Pérez en las inmediaciones del verdadero centro urbano histórico del balneario, la iglesia La Candelaria, la que ya entonces tenía largos 70 años de antigüedad.
Alberto Lyon -hermano de Ricardo Lyon, empresario y recordado alcalde de Providencia- decidió comprar junto a su esposa, Teresa Subercaseaux Browne, un terreno de 7 hectáreas en los lomajes, desde donde se dominaba una inmejorable panorámica de la bahía. Él mismo se habría encargado del diseño de la casa, en estilo colonial, de cerca de 600 metros construidos, paredes de adobe de un metro de ancho y alturas interiores de cuatro.
Un vecino que frecuentó la casona hace más de 50 años, evoca el modo de vida de entonces:
"El veraneo de esos años era muy campestre, con almuerzos casi siempre iguales de cuatro platos (sopa, pescado, gallina y asado). En el comedor, sentados a la mesa, cabían treinta y dos personas un tanto apretujadas, además de una mesita auxiliar al costado para los niños y niñas menores que siempre estaban atentos al sonido del reloj de carillón que marcaba el fin del almuerzo a las cuatro de la tarde."
Frecuentes eran también los paseos a caballo por la playa y jugar tenis, pasatiempos ambos de los que la misma Juanita Fernández da cuenta en sus numerosas cartas escritas aquel verano -"Mi vida es siempre muy tranquila y lo pasamos muy bien con la Lucha. Fíjate que nos ha bajado furor por el tenis; así es que estoy aprendiendo. Me encanta", carta del 22 de febrero de 1918.
Conviene mencionar que hacia fines de 1915 llega al balneario el matrimonio formado por el pintor Pedro Subercaseaux Errázuriz y Elvira Lyon Otaegui, ambos, cada uno por su lado, primos de los Lyon Subercaseaux. La pareja construirá su propia casa a 200 metros de la de sus parientes, la cual también se encuentra actualmente en pie y en buen estado, y se le conoce como "El Refugio de San Francisco".
Copiado de la Página de Algarrobo