08/06/2026
Tendría 8 o 9 años cuando una tarde mis padres fueron a un evento en Plaza Inn, sobre la Perestroika. Mi mamá Virginia Maria Hernandez Hernandez muy emocionada me dio un pequeño envoltorio de papel.
Entiendo que salió caro, pero venía desde la Unión Soviética (todavía no era Rusia)!!
Me trajeron un libro maravilloso que hablaba de cómo un papá trataba de animar a una hija muy enferma contándole sus peripecias en la infancia.
Lo disfruté mucho, me reí con algunas historias y me hice consciente de las advertencias sobre odiar un idioma o llegar tarde. Es de esos libros que leí muchas veces.
Cuando me mudé a Chile creí que lo había perdido y en una suerte fabulosa encontré otro ejemplar que compré sin dudarlo.
Hoy lo encontré re-ordenando el librero, lo traje en el último viaje a CDMX y lo guardé con los demás.
Me gustaba tanto que guardé el mejor dibujo que había hecho.
Descubro que tenía talento para el dibujo y el loco sueño de ser diseñadora de modas. Me gustaría saber si alguien más lo leyó...