14/04/2026
¿CUMPLIR LA NORMA ES SUFICIENTE? EL CASO DE LA ESTACIÓN REQUÍNOA
En la revisión de proyectos de arquitectura, nos encontramos con diseños que cumplen la normativa, pero fallan en la experiencia de uso.
Recientemente observé el acceso a la remodelada estación de Metrotren en Requínoa, realizada gracias a un convenio entre EFE Trenes de Chile, el Gobierno Regional de O'Higgins y el Ministerio de Obras Públicas.
Analicemos los números:
Contrahuella: 18 cm (el máximo permitido).
Huella: 25 cm (el mínimo exigido).
Inclinación resultante: ~35,8°.
Aunque técnicamente cumple con la OGUC, la sensación al transitarla es de una pendiente excesiva. Lo más curioso es que, como se ve en las imágenes, existía el espacio suficiente para haber proyectado una escalera con una huella de 28 o 30 cm, lo que habría reducido el ángulo a unos mucho más amables 28°.
¿Por qué importa esto? En infraestructura pública y ferroviaria, no diseñamos para el "usuario promedio" que puede subir rápido. Diseñamos para personas mayores, personas con maletas o alguien que simplemente busca seguridad al bajar. Una huella de 25 cm es insuficiente para el apoyo total del pie de un adulto, aumentando el riesgo de fatiga y tropiezos.
La Accesibilidad Universal no es solo un check en una lista de cumplimiento; es diseñar pensando en el confort y la autonomía de las personas. En Requínoa teníamos los metros para hacer algo mejor.
¿Debemos conformarnos con el "mínimo legal" cuando el espacio nos permite ir más allá?
Mónica Pérez Ávila
Arquitecta | Accesibilidad Universal | Revisor Independiente
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