02/06/2026
La piscina – Parte 2 ✍🏼 relato de Angélica Puerto Tello
[…] El temblor no pasa. Tranqui, ya va a pasar. Pero no pasa. ¿Cuánto irá?
La estructura cruje y veo cómo el techo desprende un hilo de arenilla. Para colmo, hoy estoy solo en la piscina; cancelaron la clase de embarazadas. No que deseara que estuvieran, ¡cómo voy a desear la muerte a un montón de mujeres y sus hijos nonatos! Pero justo hoy, no hay nadie más en la piscina y voy a morir completamente solo. Solo e, irónicamente, ahogado. Yo, que nado desde los 4 años. ¡Qué muerte tan estúpida!
Pienso en la Maca. Cómo me gustaría decirle que la amo, que la adoro como a una santa, que no me importa que sea peleonera ni dormilona.
El temblor cesa. Tierra y agua se detienen.
Corro hacia la orilla de la piscina como un desalmado. No sé por qué corro, más lógico hubiera sido nadar. Subo torpemente por la escalera. Tan torpemente, que me raspo la rodilla como con un pelador. Caen dos gotas de sangre sobre el charco que dejé al salir. ¿Voy por las chancletas? No, mejor no. El temblor fue muy largo, muy fuerte. De seguro habrá arremetida. Esto puede ser un terremoto, o un tsunami. No exagere, hombre. Terremoto. Dejémoslo en terremoto. Pero, aun si logro salir de aquí, descalzo, en traje baño y mojado, lo cual reduce bastante mis probabilidades de sobrevivir, no hay ningún lugar cercano donde pueda refugiarme. No en este sector del centro.
El mundo ha caído en un aterrador silencio. Solo una palabra ocupa todo mi espacio mental: Terremoto.
Con calma resignación, descamino los pasos y regreso al agua. ¿Seguirá el mundo en su lugar cuando salga del otro lado? Me sigue una estela rosa de sangre.
Me acomodo las gafas, tomo una gran bocanada de aire y pongo en marcha el cronómetro. Cierro los ojos y me sumerjo en la piscina.
*Basado en hechos reales ocurridos el 21 de marzo de 2023 en Viña del Mar, Chile, cuando se registró un temblor de 5.6 grados con epicentro en Melipilla. La duración total fue de cincuenta segundos.