27/07/2023
Los 100 Años de la Melita
Nuestra querida Rosa Amelia Madrid Tamayo nació un viernes 27 de julio de 1923, hace exactamente 100 años. Hija de José Santos Madrid y la Sra. Margarita Tamayo Cofré. Hoy queremos contar parte de su vida, desearle toda la felicidad del mundo en su cumpleaños y tenga un bendecido día junto a su familia.
Haciendo un poco de historia, el país era gobernado por Don Arturo Alessandri y durante ese mismo año nació el destacado periodista Julio Martínez Pradanos (23/06), fue inaugurado el Club Hípico de Santiago (07/04) y el Estadio Santa Laura (10/05).
Desde su nacimiento hasta que se casó, vivió en la localidad de El Arrayán y tuvo 9 hermanos. Según su propio relato estudió en la Escuela Pública de Codegua, con una muy buena memoria, recuerda con mucho cariño a sus profesoras favoritas, la Srta. Laura y la Srta. Leontina. Su adolescencia transcurrió entre la escuela y labores de casa, época en que conoció a un buen amigo de su padre, un simpático y atractivo joven de Graneros, Don Adolfo Astorga Acevedo.
Cupido hizo un gran trabajo con estos jóvenes y de un certero flechazo de amor fulminante unió a esta pareja, que luego de un breve pololeo contrajeron matrimonio el 17 de julio de 1943. Melita casi cumplía los 20 años y Don Adolfo 33. El flamante novio trabajaba y vivía en Sewell, le contó a Melita que tenía casa en la mina y se fueron a vivir en las alturas del campamento minero, actual patrimonio de la humanidad. Tuvieron siete hijos, cuatro mujeres y tres hombres, Luis Adolfo, Palmira del Carmen, Amelia Carmen, (la cuarta hija, lamentablemente, falleció al poco tiempo de nacida), Carlos Jacinto, Miguel Humberto y María Genoveva. Estuvieron viviendo por casi 13 años en Sewell, hasta que en 1955 compraron un terreno al final de la calle Manuel Rodríguez en La Punta, donde construyeron su vivienda definitiva.
Ella fue una activa integrante de la agrupación de Socias de Súplicas a la Virgen del Perpetuo Socorro y del centro de madres de La Punta, del que fue su presidenta hasta el año 1973.
La Melita y Don Adolfo vivieron un larga y sacrificada, pero feliz historia de amor junto a sus seis hijos. Como muy pocas parejas lo logran, celebraron bodas de plata, bodas de oro y bodas de diamante, casi 62 años de vida juntos. Tuvieron 18 nietos, 30 bisnietos y 5 tataranietos. Fueron una pareja ejemplar donde siempre primó el amor y el respeto por el otro. Hasta que en junii 2005 don Adolfo deja este mundo para irse al descanso eterno, dejando una huella indeleble en la familia Astorga Madrid, por sus valores y la forma en que vivió su vida.
Todo un gran capítulo aparte merece Adolfito, ya que no sólo destacó por su gran responsabilidad y eficiencia en el trabajo como soldador y otros oficios que desarrolló, también fue un tremendo y leal amigo, cantor a lo poeta, gran payador y alma de las fiestas, pero por sobre todo muy buen padre, esposo y abuelo; cariñoso y protector. Cuentan sus hijas que era tanto el amor que sentía por su amada Melu, que todas las mañanas de su vida juntos, le llevó el desayuno a la cama.
Actualmente la Melita vive una apacible vida en su casa de siempre, en compañía de sus hijas y pasa los días entre sus pasatiempos favoritos, consistentes en pintar libros de dibujos, para lo cual tiene una caja llena de lápices de colores, y las partidas de naipe que juega con sus familiares más cercanos. Buena para renunciar en la brisca, según cuenta una nieta, pero negándolo hasta el final con mucha picardía y ganando el juego, haciendo gala de una gran lucidez a sus 100 años.
Este es nuestro relato/homenaje a esta gran mujer, madre y abuela. Deseamos que el buen Dios la siga protegiendo, le de vida y salud. Es una bendición para su familia y un orgullo para nuestro pueblo, tener entre nosotros a esta bella dama de canas de plata, ojos de cielo y corazón de oro.