21/09/2020
Luego de trabajar con el vellón, y lavarlo con detergentes naturales hechos por ellas, las tejedoras extraen las impurezas y comienzan a hilar por primera vez, luego hilan con la pushka, que es un instrumento local andino, lo realizan más de una vez...
Luego, comienzan a trabajar con las plantas que dan origen a los maravillosos colores que vemos plasmados en las mantas.
Además, cada color, tiene un significado especial en el mundo andino.
Se utiliza la cochinilla para obtener tonalidades de rojo, rosado y morado, agregando, sal, limón y otros fijadores.
El rojo ❤️ simboliza la fertilidad de la tierra 🏔, también la sangre o pasión que mueve a las personas a realizar las cosas.
Para obtener el verde y sus distintas tonalidades, se trabaja con hojas de un arbusto que se llama chilca.
El verde 💚 representa el pasto y todas las bendiciones que emanan de la agricultura.
Para obtener el amarillo se trabaja con una flor que se llama culli 🌼.
El amarillo 💛 representa al sol, Inti, y la energía.
Para el naranjo 🧡 se trabaja con un musgo, que es conocido como “barbas de la roca”.
El azul 💙 que obtienen de la planta índigo, representa para la cultura andina el cielo y el infinito🌌.
Para obtener los colores, ponen a hervir las plantas, luego agregan la lana seca y van agregando fijadores, como limón, sal, piedra de alumbre, entre otros.
Estos son solo algunos pasos del trabajo realizado por mujeres tejedoras del altiplano, con técnicas milenarias, llenas de tradiciones e historias, para obtener las bellas mantas andinas.
En unos días más, les contaremos del proceso de secado y tejido.