26/09/2018
Cuánto cuesta tu silencio?
Cuánto cuesta tu complicidad?
Cuánto cuesta tu discurso?
Cuánto cuesta tu humanidad?
Cuánto cuesta tu silencio?
Dinero que todo lo compra. Todo tiene un precio cuando el dinero está sobre todas las cosas.
Servicios puestos a merced de la maldad infinita que alimenta a los seres inorgánicos sin alma que sostienen un modelo de energía basado en la destrucción del planeta y la extinción de la humanidad.
Larvas energéticas. Garrapatas sistémicas.
Llevamos siglos sosteniendo en base a nuestros trabajos y esfuerzos ideas pregonadas por locos, ideas que han servido de sustento para la construcción del pensamiento enfermo de la sociedad en general, para la visión homologada de la realidad que atenta contra los valores humanos de dignidad, emancipación, ecología de convivencia, cooperación y comunidad.
Grandes ciudades iluminadas, donde la hipnosis arrastra a la masa inconsciente al consumo extremo sin priorizar ninguna necesidad, consumo por placer, consumo por aparentar.
Grandes ciudades productoras de basura. Ciudades de plástico. Ciudades saturadas de polución, saturadas de ruido, saturadas de distracción. Gritan Gol! Gritan Gol! Duermen en el seno de la insolencia de sus vidas vacías arrebatadas de identidad cultural. Ilusión de bienestar.
Grandes ciudades consumidoras de fuentes de energía producidas en zonas sacrificadas enteras condenadas al sufrimiento, a la precariedad, a la enfermedad, a la muerte. Costo de inocentes para sostener la diversión de un puñado de idiotas felices con el modelo que sostiene su gran ciudad.
Y arriba lejos del bullicio miran con éxito ensordecedor desde la comodidad de sus lujosas mansiones los elegidos por el Dios destructor de pueblos y de la vida en La Tierra. Dios que exige sacrificios. Dios que se contenta con el miedo, el sufrimiento, el dolor de los corderos.
Las zonas de Sacrificio son granjas humanas donde el ganado es brutalizado para rendir culto a ese Dios. Dios Dinero. Dios Petróleo. Dios Muerte. Dios Carbón. Dios Pasta Base. Dios Co***na. Dios Alcohol. Dios Adicción.
Arriba están los santos de la corte viajando en sus helicópteros de un lugar a otro. Mansiones de veraneo en la playa. Mansiones de Invierno en la Montaña. Departamento en New York. Hijos Becados en Harvard. Elegidos por este Dios. Para gobernar. Para destruir. Para asesinar. Para Mentir. Para robar. Para Contribuir a la desaparición total de la vida, llenando este mundo de oscuridad.
Lugares como Quintero, como Puchuncaví son mataderos a mediano y largo plazo. Lo saben. Dilatan los procesos para cansar a la comunidad. Mienten descaradamente construyendo discursos emotivos planificados desde sus magísters en programación neuro lingüistica para manipular emocionalmente a la gente. Palabras bonitas. Promesas. Adornos de navidad y de fiesta que los cómplices aplauden.
Cuánto cuesta tu silencio?
Cuánto cuesta tu complicidad?
Alcaldesa y Alcalde con cheques millonarios recogidos bajo la mesa.
Marinos aduaneros, Carabineros de Fuerzas Especiales y Militares al servicio de mafias corporativas. Narcotraficantes con dominio más allá de las fronteras y del culto hipócrita a la bandera.
Mercenarios apátridas.
Chile no existe en términos de realidad.
Es un país imaginario
Sin soberanía.
Sin gobierno.
Sin estado.
Sin Consciencia de Cultura raíz ancestral.
Todo acá ha sido asesinado.
Todo entregado en bandeja a logias internacionales de masonería infiltrada por magia negra ritual de los enemigos del planeta y la humanidad.
Hasta cuando aguantamos?
Cuántas vidas más se han de pagar y sacrificar?
Que futuro le estamos heredando a las generaciones que nos siguen?
El futuro que heredamos nosotros decía en su eslogan “Progreso y Bienestar”
Al enfrentar expectativa V/S realidad
La realidad es pobreza, envenenamiento, muerte, precariedad, subdesarrollo, dependencia, abandono, sometimiento, silencio, aturdimiento, in****no.
Teníamos un Paraíso y nos quedan paraísos que temen el avance de este in****no industrial. In****no que más que purgar es una condena injusta. La purga está en nuestras manos. Hemos de purgar el planeta de la codicia enferma de quienes nos gobiernan, de quienes prometieron representarnos, de quienes nos mintieron y en quienes confiamos su voluntad para mejorar nuestra calidad de vida y de nuestra comunidad hoy dolida, desesperanzada, en completa soledad.
En nuestras manos están los cambios profundos a los que debemos llegar mostrando nuestra fuerza como organismo, en unidad, en cohesión de trabajo hasta expulsar este modelo erróneo que adoptamos al creer confiadamente en gobiernos que están condenando a Chile, el paraíso más austral del mundo, a su extinción total.
Hay que abolir las estructuras de pensamiento ideológico construidos por locos de atar. Izquierdas y Derechas históricamente dividiéndonos. Ya no las necesitamos y nunca nos han servido, no hay nada que defender ahí, son un mero invento de gente que está sobre las ideologías gobernando mas allá de lo visible, celebrando a carcajadas el show montado por ellos donde nos molemos a palos unos a otros defendiendo sus ideas de realidad, economía y sociedad.
Nuestra política es la Humanidad.
Hay que romper el cerco.
Hay que destruir los muros.
Hay que abolir la historia y pararnos hoy a declarar la prehistoria del mundo para construir un nuevo mundo, una nueva humanidad, un nuevo modelo de energía, una nueva visión para recuperar el territorio, para su restauración, purificación y garantizar la dignidad de una vida en armonía con el entorno y con la convivencia social.
Todo suena lindo.
Mira tu cuenta bancaria.
Quieres más?
Dime entonces.
Cuánto cuesta tu silencio?
Cuánto cuesta tu complicidad?
Cuánto cuesta tu discurso?
Cuánto cuesta tu humanidad?