17/09/2021
...Como hemos visto y reafirmado, principalmente a través de la gran cantidad de mesas, foros, conversatorios y un sin fin de intentos de ser escuchados y representados, el oficio artesanal tiene sus formas, tiempos y valores que le son propios y de los cuales dependemos para crear y existir. Partiendo de esta base podríamos afirmar que al no permitirnos comercializar de la forma en que nos es mas conveniente para nuestros fines y que ha sido la forma tradicional de ejercer nuestra cultura se nos priva del derecho no sólo al trabajo que hemos libremente elegido sino también de nuestra cultura. Se nos ha despojado históricamente de los espacios que utilizábamos y se nos ha impedido o limitado nuestro derecho a ejercer nuestro oficio libremente al discriminar unas expresiones en favor de otras, reduciendo los espacios de exhibición, blanqueando nuestras expresiones populares u homogeneizando lo que es considerado artesania hasta casi hacerlas desaparecer. Insisten en hacernos competir, en transformarnos en empresas, en ofrecernos apoyos vacíos, cuando el trasfondo de nuestro quehacer es espiritual y la gran mayoría de nosotros solo necesita un espacio, sólo queremos disfrutar de la vida y de nuestro trabajo, poder crear libremente y conectarnos con nuestro entorno que es de donde obtenemos nuestra inspiración. Esta creación y su espíritu se consideran patrimonio, ya que es parte de la cultura material e inmaterial de los pueblos y su existencia depende principalmente de nuestra LIBERTAD, no sólo para crear, sino también para comercializar ya que es la manera en que hemos escogido sostener nuestra vida; así cuando estas desaparecen, se pierde también el espíritu de un pueblo, su identidad y sus costumbres no sólo porque pueden heredarse como un objeto cualquiera, sino porque representan el sentir y la expresión popular de una comunidad que necesita reconocerse en el otro...
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