05/09/2023
Cuando sientes un dolor tan grande como la pérdida de tu hijita en tus brazos, ya nada te impacta tanto.
Tu vida se transforma. El ego muchas veces desaparece, tal vez no del todo, pero ya nada es igual.
Cuando pierdes a alguien tan amado, tan esperado, que cada día al despertar te da vida y energía, ese dolor te enseña que en la vida no quieres jamás hacer daño a nadie, y que tratas de vivir una vida liviana, sin conflicto, lo más simple posible, los menos problemas posibles.
Quieres cuidar a quienes amas, disfrutar cada instante como si fuera el último, aprendes a valorar los detalles, y también se aprende a elegir de manera más selectiva de quienes te quieres rodear, que es lo que te hace bien, y que no quieres permitir.
Te vas conectando con las sutilezas de éste plano y de otros planos, pequeñas señales, que te ayudan a estar más presente.
Mi Sari ha sido una bomba de amor en mi entorno, y de seguro en el entorno de quienes tuvimos el privilegio de amarla.
Quienes estamos conectados con ella, valoramos todo este aprendizaje, y sabemos que gracias a ella es que hemos podido aprender del amor más puro y libre sin posesión.
Hay días que aún me duele, obvio... Era la muñequita con la que había soñado toda mi vida, era el fruto de nuestro amor con Jorge. Tuvimos la oportunidad de amarla hasta no dar más, disfrutarla mucho, cuidarla como un tesorito. Porque eso es, nuestro tesoro, que jamás en la vida dejaremos de amar.
Hija mía hay días que te extraño demasiado. Hay días que duele, todo duele.
Pero también hay días que confío y que se estás aquí todo el tiempo junto a quienes te amamos.
Amor eterno Sara Lucía Palma Romero 🤍🐞✨