12/05/2018
Tú y Yo.
El tiempo ha hecho algo misterioso, encontrar nuestros caminos en un lugar tan fascinante, cómo aquel día que nos vimos por primera vez.
¿Quién sabe que fue la intención de Dios ponernos juntos ese día?
Siempre haremos esta pregunta, quizás haya sido su ideal que estemos juntos, para darnos cuenta de los sentimientos que se escondían en el fondo de nuestros corazones, los cuales nosotros mismos desconocíamos.
Solamente Dios había de responder esa pregunta, que para nosotros sería siempre una incógnita.
La única cosa que sabíamos, era que nada fue en vano, la tristeza en ese momento había terminado y la alegría en nuestros rostros había empezado.
Fueron momentos que en el corazón quedaron marcados, como la sonrisa y la mirada, que jamás podrán ser borrados por más que quiera uno.
Quiero entender y no confundir mis sentimientos que nacen en mí ser, cada vez que apareces en mis pensamientos.
Cuando te recuerdo lo único que deseo es abrazarte y estar junto a ti.
Acaso cuando se renuncia a las injusticias no son suficientes para demostrar la verdad de los deseos propios que se reflejan.
Tú y yo en un mismo sentir, son deseos de mi corazón, seguir una sola senda, donde encontremos la verdad, y donde seamos felices, como añoro y necesito estar contigo así.
Tal vez las diferencias que existen entre nosotros sean barreras para nosotros, pero no para Dios.
La fortaleza y la voluntad que he de poner para seguir, Dios me conceda el deseo de mi corazón.
Eres tú por quien lucho, cumple mis deseos señor, te he pedido y he buscado por tanto tiempo el amor.
Llena de luz a esa mujer, que aparece en mis sueños, quien está en mis pensamientos en cada instante, abre sus ojos y muéstrale la verdad y lo correcto.
No quiero hacerla sufrir, quiero hacerla feliz, verla contenta y alegre.
Fue tan difícil, confesar mis más profundos sentimientos, decirle lo mucho que la quería y la amaba, miles de cosas se me cruzaron por la mente antes de hacerlo, pero tenía que hacerlo a pesar de las dificultades.
Era la pregunta que me atormentaba, y estaba en lo correcto al decir que dudaría de ellas, sabiendo las emociones que en su corazón existían.
Pero qué bonito, aquellos momentos que pasaba junto a ella, día a día que la veía sentía, cosas tan extrañas que me asustaba pero al mismo tiempo me alegraban.
¿Hasta cuándo podría seguir así?
Estaba decidido a seguir adelante a pesar de todo, mi vida entera estaba dispuesta a cambiar por estar con ella, es que nadie había provocado tanto amor en mi interior, nada en mi camino podría detener mis sentimientos.
Solo temía hacerlo todo por ella, y no obtener mi mayor tesoro, que era vivir entre sus brazos, sentir el amor puro que renovaba cada suspiro que por ella daba.
¿Cómo podría estar con ella, sabiendo que su rumbo era distinto a la mía?
A mi corazón no le importaba nada más que ella, renunciaría a mis mayores deseos mundanos, mataría a mi propia carne, por demostrar mi valentía al supremo, y así ella mirase mis esfuerzos y mi verdadero amor.
Y todo se hacía más fácil al día que iba conociendo el amor de Dios, y todo era posible para mí, solo dependía de mí, seguir y seguir con su apoyo, sabía que en algún momento, los sueños se cumplirían.
Era mucho lo q estaba haciendo, hasta yo me daba cuenta, renunciar a los tesoros de la tierra, por tesoros divinos, esperaba únicamente que ella también se diera cuenta.
Queda esperar y ser pacientes, pedir y luchar, y ser escuchado por dios, porque de él depende mi futuro y mi vida entera.
Pido perdón, si alguna palabra ha provocado una herida o varias heridas en el corazón de la mujer, que siempre prometí no lastimar, y nunca dejar que derramara una lágrima por mis errores.
Hoy te prometo, seguir adelante, renunciar a todo, por ti soy capaz de muchas cosas, y te agradezco que estés ahí.
Sí antes temías que te falle, ahora podrás estar más segura, porque he decidido ser fiel a lo que me hace feliz.
Al amor de Dios, que me libra, y al amor tuyo que me completa.