El fuego es y será símbolo de unión, de comunidad, de sociedad, y sobre todo de amistad y calor. El fuego está ligado a la historia del hombre desde que se tiene memoria. Baden Powell dijo: “Los indios siempre han sido listos para sus fogatas. Usaban cuatro clases: la Fogata del Consejo, dentro del "tipi" que era algo muy solemne. La Fogata de la Amistad, algo más grande que la Fogata del Consejo
, para que en ella se calentaran todos los del pueblo. La Fogata de Señales, empleada para enviar señales de humo, y la Fogata de Cocina, pequeña y de ascuas muy rojas”
Aquel mítico fuego en el que no solo se comparte la amistad, sino también la creación del arte más grande que el hombre descubrió. A las brasas, al rescoldo, a la parrilla, en el horno de barro, a la chapa, en el disco, a la estaca, a la cruz y cualquier forma de cocer y asar que se pueda realizar a partir de la combustión de madera, a partir del fuego. Nace el “club del asador”, etnia de cocineros, asadores que se apasionan con la más antigua forma de cocer alimentos. Estirpe de paladares gustosos por las carnes, vegetales, y sobre todo de aquel “saborcito ahumado” fácil de reconocer, y sencillo de querer. Con el cariño compartido por las bebidas y el maridaje, y con; por sobre todo las cosas; amor por la gastronomía. Nos reunimos acá. Para compartir. Para hacer lo que más nos gusta. Para todos