03/08/2026
FLECOS, PAÑUELOS Y CUECA…ANOCHE CERRAMOS EL TELÓN CON EL CORAZÓN LLENO DE GRATITUD.
Durante dos funciones vivimos el resultado de incontables horas de trabajo, de ensayos silenciosos, de cansancio convertido en fortaleza, de muchas emociones transformadas en sonrisas y de una convicción que nos ha acompañado durante casi veintisiete años: hacer arte con excelencia, con honestidad y con el profundo amor que sentimos por Bolivia.
En tiempos donde muchas veces se acepta lo superficial y lo inmediato, nosotros elegimos el camino más difícil: el del trabajo serio, la preparación constante y la convicción de que el arte merece ser tratado con la dignidad que corresponde.
Nuestro propósito nunca ha sido competir con nadie, nuestro verdadero desafío siempre ha sido superarnos a nosotros mismos y demostrar que desde Bolivia pueden nacer propuestas escénicas capaces de emocionar, de inspirar y de dialogar con cualquier escenario del mundo. Creemos profundamente que nuestro país merece ser reconocido por la calidad de sus artistas, y desde nuestra pequeña pero firme trinchera seguiremos trabajando para aportar al crecimiento de la danza escénica nacional. A pocos días de cumplir 27 años, este espectáculo ha sido el más hermoso homenaje que podíamos hacerle a nuestra historia, a quienes sembraron este sueño y a todos los que hoy continúan haciéndolo crecer.
Quiero rendir un aplauso de pie a cada uno de nuestros bailarines y bailarinas del elenco oficial, así como a nuestros oyentes y aspirantes. Ustedes son la esencia de Adaf Bolivia. No solamente bailan; representan una manera de entender el arte, donde la disciplina, el respeto, el compañerismo, la humildad y la búsqueda permanente de la excelencia son valores irrenunciables.
Bravo: José Daga, Pablo Grandi, Manuel Tancara, Alessandro Rojas, Alejandro Vázquez, Amir Barrios, Shande Poma, Jhonatan Ramirez, Fabio González, Christopher Lazo, Brandon Morales, Aracely Espíritu, Silvia Sardón, Nayeli Medrano, Gabriela Ferrel, Camila De la Barra, Luciana Vargas, Jaselyn Soto, Amaia Mesa, Valentina Terceros, Nair Bustillos, Paola Balboa, Maite Villamil, Mariana Bustillos, Mayherli Rojas, Mikaela Monje, Nicole Palacios y Kattia Limachi.
Mi gratitud infinita para Silvia Sardón Orihuela a, subdirectora de ADAF Bolivia, por sostener con amor, firmeza y profesionalismo cada uno de los procesos que hacen posible que una producción alcance el nivel de excelencia que buscamos.
Gracias también a Pablo Grandi Sardón, cuyo talento, creatividad y profesionalismo en la producción, postproducción, publicidad y marketing permitieron que este proyecto llegara al público con la calidad que merece.
Gracias a nuestro extraordinario equipo de vestuario, liderado por Ángela Chuquimia, y a nuestros artistas plásticos, encabezados por Andrea Murillo, porque la belleza que el público contempla comienza mucho antes de levantarse el telón.
Gracias infinitas a nuestros maravillosos músicos invitados: Dagmar Dümchen, Wilson Molina, Álvaro Ibáñez, José Blanco y Mauricio Segales. Su talento convirtió cada escena en una emoción distinta y nos recordó que la música y la danza son un mismo lenguaje cuando nacen desde el corazón.
Y gracias al querido Alberto Schwartzberg Fotografía, porque mientras nosotros vivimos el instante, él consigue detener el tiempo para que esos momentos permanezcan para siempre.
Pero, sobre todo, gracias a ustedes, nuestro público. Gracias por colmar en ambos días el Teatro, gracias por emocionarse con nosotros. Gracias por confiar en nuestro trabajo y por demostrar que todavía existen personas que creen en el arte hecho con dedicación, con investigación, con respeto y con una profunda vocación de servicio a la cultura.
Nos llevamos los aplausos, sí, pero nos llevamos algo mucho más valioso: la certeza de que el esfuerzo siempre encuentra recompensa cuando nace del corazón. Seguiremos creando, seguiremos investigando, seguiremos exigiéndonos más que ayer.
Y si algún día mis pasos dejan de escucharse, ojalá permanezca aquello que realmente importa: el cariño que sembramos, las emociones que compartimos y los corazones que logramos tocar.
Roberto Sardón Orihuela
DIRECTOR GENERAL ADAF BOLIVIA