11/03/2021
llorado tantas veces por ti y reído también por tu culpa, que miro hacia atrás y no puedo creer que las cosas puedan terminarse en este momento. Me dijiste que era lo mejor para ambos, porque en este punto, ya no podemos seguir por el mismo rumbo. Nos toca estar en lugares y momentos diferentes y honestamente, lo acepto, pero aún no encuentro las fuerzas para superarlo. Tan difícil es tener que decirte adiós.
En algún momento aprenderé a vivir con los recuerdos, aunque por desgracia sé que no será hoy, ni mañana. Lo que más duele, no es tanto la despedida, sino saber que pudimos hacer un montón de cosas mejor, evitar tanto problemas… y quien sabe si en este instante todavía considerarámos alguna esperanza. Lo acepto, una parte de mí quisiera hacerlo. Extraño esa época en la que queríamos descubrir juntos lo que podíamos lograr en el futuro, en la que empezabamos a tener sentimientos intensos el uno por el otro y parecía no haber nada que pudiera terminar lo que nos encontrabamos viviendo.
Pero el tiempo puede ser el peor enemigo del amor, cuando este no está destinado a permanecer. Tal vez luego me encuentre con alguien que pueda llenar el vacío que has dejado en mí.
Sea de la forma que sea, solo quiero que sepas que te quisé bastante, más de lo que he podido llegar a querer a otra persona.