08/08/2026
“El dolor es inevitable; el sufrimiento es opcional.”
Más allá de quién haya pronunciado esta frase, contiene una profunda reflexión sobre la condición humana. Nadie está exento del dolor. La vida, por el simple hecho de existir, nos confronta con pérdidas, enfermedades, injusticias, despedidas, violencia, tragedias y momentos que quisiéramos evitar.
Negar esa realidad sería negar una parte de nuestra humanidad.
Pero también existe una pregunta fundamental: ¿qué hacemos con aquello que nos duele?
Porque una cosa es atravesar el dolor, hacer duelo, reconocer nuestras heridas y permitirnos sentir; y otra muy diferente es quedarnos a vivir permanentemente dentro de ellas, convirtiendo una parte de la realidad en la totalidad de la realidad.
El sufrimiento existe. La crueldad existe. El odio, la indiferencia y la destrucción forman parte de la experiencia humana. Pero también existen la ternura, la empatía, la solidaridad, la belleza, la creatividad, el amor y la capacidad extraordinaria del ser humano para transformar aquello que le ocurre.
La vida no es solamente una flor, pero tampoco es solamente una espina. Es la rosa completa.
Quizá la verdadera madurez no consiste en negar la oscuridad, sino en aprender a caminar con ella sin permitir que nos robe la capacidad de mirar la luz.
Si seguimos aquí, si seguimos respirando, quizá nuestra tarea no sea encontrar una existencia sin dolor porque esa no existe, sino construir una existencia con sentido.
Seguir buscando la belleza no significa ignorar el sufrimiento del mundo. Significa reconocerlo y, aun así, elegir aportar algo diferente.
Porque también somos parte de esa humanidad que puede herir, pero somos igualmente parte de esa humanidad que puede sanar. 🌻🦋💗
Psic Clara Aguiar Batiz