25/07/2025
Crisis en el turismo: “Se pierden 10 empleos por día en el sector hotelero”
Aldo Elías, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo, alertó sobre la gravedad de la situación que atraviesa la actividad en todo el país. Culpa al alto peso impositivo, la caída del consumo interno y el tipo de cambio desfavorable.
La actividad turística atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Aunque destinos como Bariloche presentan buenos niveles de ocupación por el arribo de visitantes brasileños, en el resto del país la situación es crítica. Así lo describió Aldo Elías, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), en una entrevista con el periodista Pedro Caram en el programa de Turismo “Puertas Abiertas”, que se emite por FM Raíces de Viedma, FM Libre de Sierra Grande, FM Dina Huapi y Radio Malón de Lago Puelo.
Elías advirtió que durante la temporada baja —que comprende los meses de abril, mayo y junio— los hoteles trabajaron muy por debajo de lo habitual, y que las vacaciones de invierno comenzaron con cifras igualmente preocupantes. “Eso genera un fuerte ruido respecto a lo que puede pasar en la próxima temporada baja: agosto, septiembre y octubre. Los números no son buenos”, resumió.
El impacto ya se hace visible en el empleo: “Se están perdiendo aproximadamente 10 puestos de trabajo por día en el sector hotelero. Eso es lo que más nos preocupa”, afirmó el dirigente, quien señaló que desde la AHT están en diálogo permanente con el Ministerio de Turismo que conduce Daniel Scioli y que ya presentaron propuestas ante el área económica del Gobierno nacional.
Un problema estructural: el peso de los impuestos
Para Elías, el principal factor que empuja al sector a la crisis es la falta de competitividad que impone la alta presión impositiva. “Cada 100 pesos que cobra un hotelero, 60 son impuestos. Esto no sucede en los países de la región. Somos de los cinco países del mundo con mayor carga tributaria”, señaló.
Esa situación se agrava con un tipo de cambio que no favorece al turismo receptivo. “Cuando el dólar está bajo, se evidencia aún más la falta de competitividad. Hoy hay personas que, teniendo los medios para vacacionar, encuentran más barato viajar al exterior que hacerlo dentro del país”, explicó Elías.
Caída del consumo y aumento de tarifas
La crisis no afecta solo a los hoteles de lujo o a los grandes destinos. Las ciudades capitales como Buenos Aires, Córdoba o Mendoza muestran una fuerte caída en la ocupación. Incluso lugares tradicionales como Mar del Plata registran un desempeño por debajo de años anteriores.
“Los fines de semana largos se defienden, pero no alcanzan para compensar una temporada baja catastrófica”, subrayó. A esto se suma la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias, históricamente motor del turismo interno. “El que antes podía hacer un viaje por la Argentina, hoy no puede. Y el que aún puede, lo hace afuera”, resumió.
También advirtió sobre el impacto del aumento en las tarifas de servicios. “El gas, la luz, el agua: todo aumentó. El Gobierno eliminó los subsidios para lograr el superávit fiscal, pero aún falta la parte de la baja de impuestos. Si no se hace un equilibrio, no se mejora la situación en su conjunto”, opinó.
El riesgo de seguir achicando
Aldo Elías planteó una mirada crítica sobre la estrategia económica del Gobierno: “Si no hay consumo, no hay impuestos que cobrar. Este año fue récord en salidas de argentinos al exterior. Si lográramos que ese gasto se haga dentro del país, sería un ingreso clave para el Estado”.
El diagnóstico expuesto deja en evidencia una profunda desconexión entre los objetivos fiscales y la realidad económica de uno de los sectores más relevantes para el empleo y la actividad regional. Mientras el Estado persigue el equilibrio de sus cuentas, miles de puestos de trabajo se ponen en riesgo.
“Son diez familias por día que pierden su ingreso”, concluyó Elías, dejando un mensaje claro: la crisis del turismo no es coyuntural, es estructural, y requiere respuestas urgentes.