20/05/2020
Con mucho dolor tenemos que decirles que lamentablemente es imposible mantener UNITY abierto.
Abrí el estudio en un momento muy jodido para nuestro país, la remamos desde el primer momento, con la esperanza de salir de ese pozo (en el que estábamos varios, no solo yo), pero la cuarentena nos terminó de matar (apoyo totalmente las medidas de distanciamiento social, pero las cuentas se siguen acumulando y sin trabajar es imposible pagarlas).
Los que me conocen saben que desde el primer momento lo puse todo, sin saber qué estaba haciendo obvio, porque nadie te enseña a emprender, no importa cuántos consejos te den, vivirlo y poner la cara es otra cosa. Y si bien tuve profesores increíbles conmigo, gestionar todo esto por mi cuenta jamás fue fácil.
Los dos años (y medio) que estuvo UNITY estudio fueron los mejores de mi vida, y a la vez los más difíciles. Quienes den clases saben que más allá del aspecto deportivo esto es puramente emoción humana.
Siempre recuerdo los meses que pasé con ayuda de mi viejo acondicionando el local, pintando, arreglando, poner el piso, los espejos, probar el equipo... Muchos días de muchísimo trabajo en los que mi familia me acompañaba porque teníamos el sueño de poder dedicarme a lo que más amo en el mundo, a por fin ser "mi propia jefa" y no depender de nadie más.
Pero a veces las cosas no salen como uno las espera y para mí es tiempo de parar.
Y bueno, dicen que el que no hace nada no se equivoca! O no falla. Y yo hice 🤷🏻♀️
UNITY estuvo ahí con las puertas abiertas para un montón de chicos que necesitaban un espacio para ser ellos mismos, y eso siempre va a hacer mi mayor orgullo, independientemente del resultado económico. Escuchar cosas como "nunca me sentí tan cómodo en una clase" es algo impagable, porque somos muchos los que pasamos por varios estudios y espacios y no logramos sentir eso. Entonces para mí, más allá de ahora tener que cerrar, no es posible sentirme derrotada, por más cursi que suene.
Voy a seguir dando clases en cuanto encuentre algún lugar donde me permitan hacerlo. Por ahora me voy a dedicar a mi misma y a acomodar mi cabeza.
Jamás voy a olvidar lo vivido en ese rinconcito de Valeria del Mar y sé que mis alumnos tampoco. Pero vamos para adelante, que todavía nos esperan muchos escenarios.
A los que se me estén cagando de risa ahora, que sé que son varios, sobre todo colegas, también les mando un beso ✨🤷🏻♀️
Y a los que me quieran venir a consolar mientras lloro desconsoladamente los espero tomando todas las medidas de precaución 😂