25/12/2025
Feliz o lo que sea....gracias Joaquín por pintar con letras mi sentido...
Yo, que nunca he creído en Reyes Magos ni en milagros, brindo esta noche con mi ginebra a solas. Brindo por los que extrañan la silla vacía, por los que no tienen a nadie a quien besar a medianoche y por los que se quedaron sin lotería (la del gordo y la de la vida).
Dicen que es tiempo de paz. ¡Paz! Como si la paz se vendiera en las rebajas de enero. La paz, querida, es un trago amargo que nos tomamos a diario para no morirnos de ganas.
Así, mientras la orquesta desafina villancicos y el cuñado habla de política, uno permanece en la esquina del desencanto, celebrando la única Navidad que conoce: la que no necesita disfraces, la que acepta las arrugas y los desamores, la que brinda por los náufragos que, como uno, siguen buscando un puerto que no existe, pero que por si acaso, esta noche, se llama hogar.
Feliz (o lo que sea) Navidad.