28/02/2026
En Chile hay una iniciativa poco convencional que está llamando la atención: utilizar cabello humano y de mascotas para limpiar aguas contaminadas por hidrocarburos y otras sustancias dañinas. La idea viene de la fundación Matter of Trust Chile y se llama Petropelo.
¿Cómo funciona? Las fibras del cabello ricas en queratina, son muy buenas para atraer y retener aceites y sustancias oleosas del agua. Con ese principio, se recolecta cabello donado por cientos de peluquerías y se lo procesa en dispositivos absorbentes que se colocan en ríos, lagos o costas afectadas por derrames o contaminación.
Según sus promotores, un solo corte de cabello puede ayudar a limpiar casi 20 000 litros de agua, y hay lugares como el lago Villarrica o cursos de agua cercanos a zonas portuarias donde ya se han instalado estas mallas con resultados prometedores.
Estos dispositivos han llegado incluso a capturar aceites, hidrocarburos y otros compuestos poco visibles al ojo, demostrando que materiales cotidianos pueden tener un uso ambiental innovador.
Más allá de lo curioso que resulta, este proyecto pone sobre la mesa una reflexión interesante: muchos residuos que consideramos “sin importancia”, como el pelo que cortamos regularmente, pueden convertirse en herramientas útiles para enfrentar problemas ambientales reales, si se organizan y se utilizan de forma creativa.
¿Qué otras ideas creativas creés que podrían ayudarnos a cuidar el ambiente?
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