Festival Folklórico de Peyrano
Un poco de historia…
El Festival Folclórico de Peyrano nace del impulso de un conjunto de vecinos de dicha localidad, amantes del arte en sus exquisitas y diversas manifestaciones, en el año 1981 con el objeto de convertirse en una sede de selección zonal de nuevos valores. En pocos años, el evento comienza a adquirir un nuevo matiz que lo convierte en una fiesta pop
ular por la que empiezan a circular los mejores exponentes del cancionero nacional, nutriéndose progresivamente de variados atractivos que la tornan un evento muy interesante para los pobladores de la localidad así como para visitantes de distintos sitios del país. Esta fiesta fue considerada como el mayor festival, en su género, de la provincia de Santa Fe, declarada por el Poder Ejecutivo de interés provincial por Decreto N° 0974, ubicándose también entre los más importantes festivales del país con reconocimiento de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación en el año 2005 que lo declaró de interés cultural. El mismo es llevado a cabo por la Asociación Civil “Pago de los Arroyos”, una organización de la sociedad civil formada por vecinos de esta comunidad. Esta institución, es la encargada de brindar actividades culturales gratuitas a toda la comunidad y a pobladores de localidades vecinas a partir de los fondos obtenidos en cada edición del Festival Folclórico. Dicha entidad nuclea las actividades culturales de todo el pueblo siendo la única institución dedicada a proporcionar las mismas de modo absolutamente público y gratuito. Desde ella se ofrecen propuestas sumamente variadas: posee talleres de danzas folklóricas, un coro estable con más de 30 años de trayectoria que ha representado a la región y a la provincia en diferentes eventos nacionales e internacionales, un taller para la construcción de títeres, marionetas y muñecos gigantes que son presentados en distintas fiestas y acontecimientos y un taller de teatro, entre otras actividades. Además, la entidad también organiza otro tipo de espectáculos a lo largo del año de menor envergadura en ocasión de ciertas fechas festivas. El Festival que se realiza el primer fin de semana de cada mes de febrero, durante tres noches, constituye la labor más relevante de la institución y a partir de la cual pueden solventarse los otros proyectos. La cita comienza el jueves con una noche dedicada a la selección de nuevos valores y continua el viernes y el sábado con una variada programación para todos los gustos. Los fuegos de artificio le dan la bienvenida a sus espectadores a una fiesta que siempre recordarán y que se inaugura cada noche cuando, con todo su esplendor el escenario “Jaime Dávalos” enciende sus luces y logra que sus visitantes vibren con la música, el colorido y la diversidad del espectáculo de apertura, donde se manifiestan todas las actividades artístico-culturales desarrolladas durante el año. Luego, Peyrano deslumbra con su exquisita y diversificada programación, que ronda con soltura por el folclore, el tango, el humor, el canto, la danza, diferentes ritmos latinoamericanos, para deleitar a quienes espectan dando cierre luego a cada noche con las figuras centrales. Con el paso de los años el Festival ha crecido en magnitud y esplendor. De la mano de su convocatoria, que poco a poco comienza a involucrar a espectadores de toda la provincia, hasta traspasar, ampliamente, los límites de la bota santafesina, alcanza un desarrollo notable que lo convierte en escenario de los artistas más reconocidos y encumbrados de la música popular argentina. Han pasado por sus tablas Los Nocheros, El Chaqueño Palavecino, Jorge Rojas, Soledad, Jairo, León Gieco, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Los Chalchaleros, Los Tucu Tucu, Peteco Carabajal, Raly Barrionuevo, Luciano Pereyra, Abel Pintos, Los Carabajal, Cacho Castaña, Estela Raval, Chango Farías Gómez y Marian Farías Gómez, Cuti y Roberto Carabajal, Duo Coplanacu, Horacio Guaraní, Jaime Torres, Juanjo Domínguez, Los Alonsitos, Los Tekis, Los Amigos, Los Chamarriteros, Los Cuatro de Córdoba, Orlando Veracruz, Raúl Carnota, Antonio Terrago Ross, Amboé, Enrique Llopis, Ivotí, La Chacarerata Santiagueña, Ildo Patriarca, Los Amigos, Los Cuatro de Salta, Rosendo y Ofelia, Monchito Merlo, Tamara Castro, Carlos Pino, El Chango Nieto, Facundo Toro, Los Trovadores, María Ofelia, Rubén Patagonia, María Elena Sosa, Gustavo Pattiño, Canto Cuatro, entre tantos otros artistas que engalanaron la Plaza Colón, donde se realizan las noches festivaleras que visten a la provincia de fiesta. Pero esta fiesta no es sólo canto, danza, humor, espectáculo, sino que la misma también se compone de otras atracciones que seducen a quienes deciden visitarla. Peyrano y su gente incitan a degustar exquisitos manjares de su cocina criolla. Humeantes costillares a la estaca, asado con cuero, sabrosas empanadas, un locro bien sazonado, chorizos de campo y deliciosos pastelitos que, junto con otras atracciones que intentan sorprender a exquisitos paladares, completan la velada. Más aún, desde 1991 el Museo Comunal “30 de julio” se suma a la puesta preparando para cada ocasión una muestra temática particular que permite a cada visitante un recorrido histórico-cultural por diferentes acontecimientos, costumbres, vivencias y personajes de nuestra maravillosa historia nacional, provincial o local. Este recinto de historia nos invita a viajar hacia remotas épocas en un intento de adentrarnos en variados aspectos, hábitos, rutinas de aquellos tiempos o para maravillarnos en un recorrido por admirables muestras de grandes artistas y coleccionistas. Además, a partir del año 1992 se realiza dentro de su arborescente predio una distinguida Muestra Artesanal en la que participan expositores seleccionados de todo el país que nos sorprenden con la asombrosa creatividad de su arte proporcionando la oportunidad de mantener un contacto directo con las obras y sus creadores. Todos los artistas, cantantes, bailarines, humoristas más calificados, visitaron este Festival; muchos de los participantes del certamen pisaron luego los escenarios mayores del país, miles de almas desfilaron por la Plaza Colón en cada edición. Ello se debe a que su entorno constituye un ambiente familiar donde se puede encontrar todo lo necesario: espectáculos, diversión, entretenimiento para los más chiquitos, un incomparable servicio de buffet y el calor de una comunidad que se aúna con la intención de aportar todo su esfuerzo para producir, difundir y propagar toda la magia, el esplendor, la pasión que genera el crisol inmensamente bello de expresiones de nuestra cultura nacional.