26/02/2014
Este es el comentario de Marcela Maidana (Cuarto año de licenciatura en Psicología) quien realizó un muy interesante análisis de "Frío y Caliente" en el marco de la propuesta de En Carne Viva de conocer la visión de espectadores sobre los personajes, de la obra y de la crisis que ambas generan para compartirlas. No dejen de mandarnos su visión luego de ver nuestro espectáculo.
El equipo de En Carne Viva - Compañía de teatro
GRACIAS MARCELA MAIDANA
--------------Hola, gente de En Carne Viva!
Les escribo para comentarles brevemente qué opino de la obra "Frío y Caliente".
Ya que no conozco mucho sobre la parte de escenografía, iluminación, actuaciones y demás detalles a tener en cuenta en una obra teatral, me voy a centrar en el análisis de la situación que se representó, con una madre psicótica y una hija que hace dudar al espectador sobre su patología.
En primer lugar, me parece que están muy bien logrados los personajes. Creo que es muy difícil poder encarnar a personas con tal enfermedad. Pensándolo desde el psicoanálisis, sobre todo lacaniano (y con los conocimientos que tengo hasta ahora, ya que estoy en cuarto año de la licenciatura en Psicología), se puede apreciar muy bien cómo la mujer que padece intenta hacer algo en su rol de madre, el cual no brinda lugar a la ley paterna como sí sucede en las neurosis. Nunca mejor representado que con la presencia de un maniquí en el lugar del padre, me pareció una buena metáfora, además de que resulta ser una posibilidad real en el armado delirante del sujeto. Es una madre que no puede concebir a su hija más allá del lugar de objeto, de extensión de sí misma, ya que todo lo que tiene que ver con subjetivar al otro se esfuma. Me pareció muy interesante el relato de la madre cuando se lamenta por haber perdido a su marido y a su mucama, sin saber que al final su propia hija se sumaría a la lista. Puede verse un rasgo de repetición, y a su vez cómo ella intenta armar su propia realidad para sustentarse y hacerlos presentes, sobre todo a Rolando.
En cuanto a la hija, se la ve presa del deseo materno a lo largo de la obra. Sumergida en la realidad delirante de la madre, da la impresión de que se trata de una alienación en la cual vive exclusivamente para ella, para su "mamita". La ausencia simbólica del padre como portador de la ley y rector de la castración es muy clara. Sin embargo, menciono esto de la duda que se genera en el espectador hacia el final de la obra, cuando Gabi se las ingenia para irse con Felipe y dejar a su madre. Podría interpretarse como una liberación planificada de la hija, lo cual implicaría "haberle seguido el juego" a su mamá siempre. Pero tratándose de una patología tan grave por parte de la madre, me resulta poco probable. Por eso mismo, en mi opinión, puede ser que se trate de una estabilización dentro de lo que es la diacronía de la psicosis de Gabi, es decir, intentar vivir lo mejor posible con un amor por fuera de la familia, a pesar de su padecimiento psíquico. Al fin y al cabo, de eso se trata: hacer lo mejor que se pueda para sufrir lo menos posible en la vida. Y no sólo en las psicosis, claramente.
En fin, quedé muy conforme con la obra, me pareció muy buena. Los felicito! Ojalá les haya servido mi punto de vista.
Saludos!-----------------------