18/06/2022
Los sahumerios son un aliado ideal para alcanzar el bienestar y recuperar la armonía que tanto buscamos en tiempos de crisis y estrés.
Los inciensos o sahumerios son utilizados desde hace siglos para atraer buenas energías, alejar las entidades negativas y proteger nuestros espacios de las malas vibras.
En el antiguo Egipto el uso de incienso era una parte muy importante en sus costumbres y rituales. De hecho, a cada una de las diferentes y selectas hierbas y otros ingredientes del incienso se les atribuían propiedades místicas específicas. Incluso los médicos egipcios realizaban sahumerios durante sus prácticas médicas para expulsar a los demonios
Desde los tiempos de Buda, los seguidores del creador del Budismo, han estado fascinados por los aromas fragantes del incienso. Puede ser que los primeros productos que la India importaba fuesen los inciensos de Arabia y Egipto. Con el transcurrir del tiempo, desde la India hasta China y el Tíbet, sus habitantes han encontrado y experimentado el encanto de la magia del incienso.
El objetivo principal de los Budistas Tibetanos, en los que intervienen los aromas y las vibraciones armónicas de los inciensos, es invocar el apoyo de los espíritus benefactores del ambiente.
Los ingredientes más comúnmente utilizados para fabricar el incienso son:
Copal
Es una resina que se extrae por exudación de las plantas de copal. Considerado como el alimento de los dioses al ser utilizado en ofrendas por las culturas mesoamericanas:
CURIOSIDADES DE ESTE INCIENSO
Antiguamente se creía que podía invocar almas de otros mundos. Hasta la fecha, se sigue utilizando en rituales de herencia prehispánica.
El nombre del árbol en náhuatl es copaquáhuitl y a su ceniza se le conocía como copalli.
En el orden de lo sagrado, era conocido como iztacteteo, el “dios blanco”.
También se le conoce como el “incienso de la tierra”.
Los antiguos mesoamericanos lo usaban en conjuros de protección contra diversos males.
En los rituales religiosos, era la forma en que se le ofrecía de comer a los dioses.
Su uso en la ofrenda es una manera de darle la bienvenida a las almas que vuelven del otro mundo.
Mirra
Es una gomorresina aromática compuesta por goma, resina y el aceite esencial mirrol, que es quien aporta el aroma característico. La de mejor calidad procede de un árbol nativo de África y Arabia. En la antigüedad se utilizó mucho para la elaboración de inciensos, perfumes y ungüentos. Fue uno de los regalos que los tres Reyes Magos de Oriente ofrecieron a Jesús cuando nació, según relata la Biblia. Además de sus usos mágicos, se utiliza mucho como estimulante, tónico y antiséptico bucal.
Benjuí y estoraque
Son resinas aromáticas que se extraen de algunas especies vegetales del género Styrax. En el continente americano estos vegetales reciben el nombre de estoraque, mientras que en Asia le denominan benjuí. Esencialmente son iguales.
Incienso puro u Olíbano
Goma resinosa de color amarillo o rojizo y olor muy aromático al arder. La produce un árbol de Etiopía llamado Olíbano. El producto que hoy encontramos en los comercios y al que denominamos comúnmente como “incienso” puede estar formado sólo por incienso puro o ser una mezcla de una o varias resinas que pueden contener, además, esencias y aceites. Se ha utilizado y se utiliza en muchas ceremonias religiosas. Fue muy apreciado por nuestros antepasados quienes lo utilizaban para embalsamar a los mu***os.
Ruda
La ruda es un arbusto muy aromático que desprende un olor muy particular. Originaria de los países mediterráneos orientales y de Asia Menor. Se utiliza como incienso pero en realidad es su esencia, extraída de las hojas, la que al mezclarla con otro tipo de resinas sin olor proporciona ese perfume tan característico.
Resina de pino La resina que se obtiene de los pinos es una sustancia excelente para aromatizar y purificar ambientes.
Lo ideal es que sean aquellos completamente naturales.
Los olores intensos de la naturaleza en combustión con otro elemento constituyen un buen incienso, 100% natural.
Al realizar una incisión en el tronco de estos árboles, la resina brota, se seca al tener contacto con el aire y se obtienen pequeños granos redondeados, amarillos y opacos, de textura quebradiza que al quemarse y derretirse expiden un aroma muy agradable. Es la forma de incienso más pura que puede haber.