03/02/2023
El estrés es un mecanismo “positivo” natural de nuestro organismo. Éste sube la energía para estar listxs para defendernxs frente a una amenaza, para poder huir, luchar, congelarnxs para sortear el peligro. Ésto lo traemos de la sabiduría más instintiva de nuestro cerebro y sistema nervioso. Lo mismo realizan todos los mamíferos, es una respuesta sana. En nuestra vida urbana moderna esta situación de peligro puede ser activada por algún detonante que nos ponga nerviosos, lo vivimos constantemente: desde recibir una mala noticia:" hoy el subte no llega a tiempo" hasta la vivencia de un horrible accidente.
El tema es que los animales, luego de vivir esta situación de riesgo, por ejemplo ser atacados por otro animal depredador, vuelven naturalmente a equilibrar su sistema, como si nada hubiera sucedido, la energía baja y el tono se calma. A diferencia de éstos, los seres humanos, nuestra parte del cerebro más instintiva, luego de subir a esos niveles de energía elevados, generalmente, no se regula de forma natural.
Por qué?
Porque generalmente desconocemos nuestras respuestas fisiológicas naturales. Desde muy pequeños fuimos enseñados a alejarnos de nuestras sensaciones corporales, de nuestras respuestas emocionales. No fueron parte dentro del repertorio de nuestro aprendizaje. Entonces podemos sentirnos tensos, desequilibrados, contracturadxs o tenemos desequilibrios a nivel emocional como reiterados comportamientos evasivos y de postergación, enojos descontextualizados, mecanismos de control, sobreexigencia y perfeccionismo. Nuestro cerebro apaga parte de la experiencia para protegernxs. La experiencia vivida como traumática ya sea real o no queda contenida en nuestro sistema. (cuerpo multidimensional)
Qué pasa si hacemos lugar a la escucha interna? Qué pasa si intentamos acceder desde el placer?
Necesitamos reconectar con nuestro cuerpo sensorial, es una maravillosa via de acceso para volver a escuchar nuestra parte mas instintiva, para traer movimiento allí. Para dejar nuestra lucha interna de lado y respirar lo que hay. Invocando nuestra se*******ad y sentido de curiosidad en la autoexploración y con lxs otrxs.
Luciana Álvarezal.cuerpo