01/07/2026
Hoy despedimos a un compañero; y en lo personal, me siento profundamente conmocionada porque no solo despido a un compañero de teatro , sino a un amigo, a un hermano que me dio la vida: Santiago. Tuve el gran honor de dirigirte durante cinco años en dos proyectos, con la esperanza siempre puesta en uno más por venir.
Nos reímos juntos, discutimos, lloramos, nos burlamos y pasamos horas interminables conversando, de día y de noche.
Santiago pasó largas temporadas en mi casa y, poco a poco, se fue convirtiendo en un integrante más de mi familia.
El dolor de perder a alguien con quien compartiste profundas conversaciones, alegrías y también dolores es inmenso. Pero también queda la gratitud por cada momento vivido, por ese vínculo de hermanos de amistad que la vida nos permitió construir. Hoy, más que una despedida, celebro la huella imborrable de un amigo que siempre estará presente en mi corazón, y en todos lo que tuvieron el placer de compartir con el.
Gracias Santiago por cada risa, por cada palabra que compartimos.
Lolo