04/01/2026
Te estoy buscando amor. Navego entre mil mares, y el reflejo del agua me acerca el recuerdo de tus ojos. Se hace inmenso este mar; y pareciera que voy contra la corriente. Sueño a cada rato con tu boca; y eso me sumerge en aquellos recuerdos, cuando me acariciabas y mojabas tu boca en mi pecho. Como si el viento acompañara; voy perdiendo el sentido, desgarro mis ropas entre la bronca y la ilusión de tenerte cerca mío. No se que puerto me lleva hasta tu vientre o hasta tus pechos; pero ansío llegar inerte, palpando cada centímetro tuyo. Tomo el timón de este deseo que irrumpe, que desgarra las telas de este navío. Como olas eternas son tus manos que ansío encontrar, y llevar por todo mi ser. Mis ojos se desviven por mirarte, mientras vos estás frente a mí. Tiemblo cada vez que recuerdo tus labios eternos, mojados y tiernos. Sin rumbo voy pensando cada día en vos, en mi sueño junto a tu piel, en amanecer mirando la paz de tu rostro, en ese instante donde apoyas tu cabeza sobre la misma mano, que un tiempo antes tomó mi nuca para llevarme hasta vos. Tu esencia, tu olor, tu boca, tu piel, tus pechos, tu pelo, tus ojos... Sos toda mía en mis sueños, y soy todo tuyo en tu seno y tu coseno. Soy ya parte de tu alma; y vos sos inherentemente irremplazable en la mía. Navego perdido, pero te encuentro en cada Universo que hallo. No puedo imaginarte tan lejos; pero sueño que estás siempre en mi, sobre mis costillas, sobre mi entrepierna; durmiendo cual doncella satisfecha después de que su Amo la amó tan intensamente. Sos el rio que me lleva a este mar, sos el puerto que aquieta mis sentidos; y sos esa luz que resplandece en cada marea que me lleva hasta el infinito. Por vos...