25/10/2025
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LA CICATRIZ
Era chico. Volvía de comprar la merienda, tropecé unos adoquines sueltos y caí de bruces contra el cordón. La leche derramada formó un barro parecido al Vascolet y chorreaba sangre del pico de una botella incrustado en mi palma derecha. Horrorizado corrí a mi casa gritando ¡Mamá! ¡Me clavé un vidrio, voy a morir! Convencido absolutamente de mi destino fatal. Mi madre me abrazó, sacó el vidrio, limpió la herida y me apapachó entre sus brazos. Si esa era la muerte, bienvenida sea. Hoy cuando pienso en ella busco la pequeña cicatriz en mi mano y le doy un beso.
Ernesto Legaz 19 OCT 25
Ilustración: Mamani Mamani - Muchas gracias