13/04/2025
Dos hermanos jugando en un bosquecito, hablando por latas y cordones. Un momento mágico de infancia, donde la imaginación y la fantasía se unen.
.. En un bosquecito de moras, Faustino y Eliseo se sumergían en un mundo de fantasía. Con latas y cordones, creaban un hilo mágico que unía sus voces y sus sueños.
"¿Me escuchas, Eliseo?", preguntaba Faustino, su voz baja y misteriosa.
"Sí, Faustino, te escucho", respondía Eliseo, su voz alta y clara.
En ese momento, el mundo se detenía, y solo existían ellos dos, unidos por la magia de su imaginación.