14/05/2026
En mosaico no se trata solo de pegar piezas.
La técnica y la planificación son fundamentales para que el diseño conserve su forma, su movimiento y su armonía visual.
Uno de los errores más comunes es colocar las teselas “como vengan”, sin pensar la dirección del andamento.
Eso puede hacer que el trabajo se vea desordenado o caótico.
El andamento guía la mirada, acompaña las formas y organiza visualmente la obra.
Por eso, antes de pegar, es importante pensar hacia dónde va el movimiento de las piezas.
Por ejemplo, cuando rodeamos un círculo o trabajamos una curva, muchas veces se usan piezas cuadradas.
Y ahí aparece otro error muy común: los cuadrados cortan la continuidad de la línea y hacen que la curva se vea rígida o quebrada.
Lo ideal es trabajar con piezas trapezoidales, porque acompañan naturalmente la curva y permiten que la línea fluya de manera continua y armónica.
Ahí es donde el mosaico cambia por completo: deja de ser solo piezas pegadas y empieza a tener ritmo, dirección y movimiento.