25/06/2017
Te contamos sobre SEGUNDO ESPACIO, sobre los espacios...
Mi primer espacio, el de la relación conmigo, teñido de miedos, derretido por los gritos, por los golpes de mi madre, por los golpes de mi padre, por los golpes de mi hombre y por los que me estás dando ahora, mientras recortas mis palabras con la navaja de la incredulidad.
Mi segundo espacio, el de la relación con el otro, mordido, desbaratado, inflamado, lleno de hematomas. El segundo espacio es la cadena, es la soga al rededor del cuello, es una respiración agitada en mi cuello.
El segundo espacio es tu mano en mi s**o, es tu sudor en mi boca, es mi silencio interrumpido por un grito que sale de tu boca y que me invade, entrando por mi oído, bailando una danza de corrosión, dejándome sorda, suspendida en el aire, con los ojos en blanco.
El tercer espacio, la relación con el mundo, la mirada perdida en el horizonte, los ojos infinitos, las pupilas dilatadas. El tercer espacio es el mundo entero que no me mira o que me mira demasiado.
Los espacios se resumen, se desgastan, reviven y se vuelven a morir, los espacios, existen cuando recuerdas uno de esos nombres que no quieres pronunciar, el amor vomitado, el amor caducado, como leche agria.
Quisiera olvidarme de tu nombre, de tu imagen, de tus ojos. Quisiera no saber que existes, quisiera que no me importara tu existencia. Ya no tengo tiempo, ni espacio, solo asco, solo escalofríos. Es eso lo que queda cuando el amor baja las escaleras y cierra la puerta al salir: Una colección de fotos amarillas, mohosas y nauseabundas, que no se acuerdan de cuando me quisiste, sino de cuándo, cómo y por qué dejaste de quererme.
Te espereamos HOY a las 20:00hs en Teatro Estudio (calle 3 N°386 e/39 y 40)