28/11/2019
RESEÑA DE LOS ESNAOLA
“Los Esnaola” se dicen descendientes de Juan Pedro Esnaola, arreglador de la música del Himno Nacional Argentino. Esta familia, de origen chileno, sale a recorrer la extensión del país hermano en busca de sus ancestros. Y en esa búsqueda, recalaron en varias salas de la ciudad de La Plata. La última a la que arribaron fue al galpón del Teatro comunitario “La Caterva”, en la localidad de City Bell.
Cinco actores que cargan como equipaje, instrumentos musicales y solo una valija con recuerdos familiares, proponen al espectador encontrarse con su propia identidad, y como homenaje, Violeta Parra, en su música y su vida.
En clave de humor, los personajes, Calipso, Fausta, Renato, Encarnación y Rosalía se animan a compartir sus pequeñas historias y vivencias, historias que podrían ser las de cualquiera pero que cobran mayor dimensión, cuando se develan en versión músico-teatral.
La gran Violeta, homenajeada en el 102 aniversario de su nacimiento vive en la presencia de sus canciones y poesía. Así el espectador, recorre su vida sin eludir su compromiso político, su amor por los pobres, los necesitados, los mineros, los mapuches, que se revelan contra el poder patriarcal del capitalismo.
Las Canciones encontradas en París entre los años 60 y 63, como “Arauco tiene una pena”, “Arriba quemando el sol” o “Miren cómo se me pone” brindan el toque emotivo de esta “flor de la costa”, “flor de la cordillera” , apelativos de esta artista popular, con una vasta obra como cantora, prolífera recopiladora de canciones populares, tejedora, escultora, maestra.
“Los Esnaola” se animan a la cueca, a la influencia del flamenco en la música latinoamericana, desde la puesta que, además, rompe con la cuarta pared, pues el espectador acepta el código teatral y es partícipe de situaciones risueñas, con palmas y tarareos de ritmos musicales que propone el espectáculo.
“La creación es un pájaro sin plan de vuelo, que jamás volará en línea recta”, palabras de Violeta que hacen propias Los Esnaola, trasladando al público por años intensos, como el 55 en que apareció la primera grabación de “Casamiento de Negros”, que les permite jugar con la actualidad en temas como la discriminación, el lenguaje inclusivo o el matrimonio igualitario, siempre en términos humorísticos.
Diego Insaurralde, Emilia Iacovino, Leonardo Torres Moure, Magalí Savegnago y Soledad Morales, “Los Esnaola”, comparten canto e instrumentos: acordeón, guitarra, cuatro, charango y percusión, bagaje que acompañan a los personajes en la búsqueda de una Violeta doliente, que habla con la lengua de la tierra.
Estos cinco artistas trashumantes inician su recorrido en un pasado no tan lejano, sin embargo se acercan al presente con un rap trap final, un desopilante trabajo corporal vocal.
Como Violeta, expresan en su programa de mano “Escribe como quieras, usa los ritmos que salgan, prueba instrumentos diversos, siéntate en el piano, destruye la métrica, grita en vez de cantar, sopla la guitarra y toca la corneta.
“Los Esnaola” es un remolino que homenajea a la artista popular, comprometida con su tiempo, en ideas y actos.