07/02/2026
Las reposeras de Marina.
Marina, mi tocaya, llegó al taller con éstas dos reposeras.
El estado general era bastante bueno, aunque estaban muy desencoladas, al borde de que alguien se caiga al sentarse.
A su vez tenía reparaciones antiguas realizadas ("tornillos enormes en los encastres y a otra cosa mariposa..."
Eso es lo que imagino que debe haber pensado quien intentó arreglarlas previamente...).
Y más allá de lo estructural, Marina quería que lavara la madera para deshacerse del wengue tremendo que llevaba.
Sinceramente pensé que me iba a llevar menos tiempo, no me avivé de que al ser plegables cada rincón, ángulo, recoveco de las uniones iba a ser complejo para el lijado.
Pero en fin, a trabajar la paciencia que de todo se aprende.
Las reposeras quedaron firmes y renovadísimas, y pronto se van a vivir a la costa.⛱️
Así que buena vida playera reposeras!
Y gracias Marina por la confianza✨