16/04/2016
Abro los ojos y todo a mi alrededor estalla, fideos en el aire y policia en la rancheada, todo arde todo quema y el tiempo perdido no se recupera. Ahora ya paso la historia y nos encontramos aca entre fuego y agua sucia que iluminan la rancheada. Una vez mas las puntas de acero patean todo nada queda todo al piso hasta nosotros, la olla bolo y los fideos como cañitas por el aire marcaban la hora de comienzo de lo que esa noche iba a pasar. Como siempre o como las mejores de las veces nos sacaroron la hierba nos volcaron el vino nos patearon la olla, nos dejaron en la calle sin predio pero en libertad. Todo bien todo pasa pero la verdad es que a este mundo nada le alcanza mientras tanto respiro y lucho por lo mio por lo tuyo, por la conciencia del destino para que haya siempre un lugar para mostrar como uno aguanta el viaje haciendo sus propias artesanias que no siempre terminan vendidas, a veces por algunas verduras o por un poco de carne o algo de arroz o fideo, por algo cocinado o por algo crudo, regalandolo a quienes comparten sus vicios, o como en los mejores de los casos regalandalas a niños o para que cambie la energia. Todo bien todo pasa pero la mentira que a este mundo nada le pasa.
Con la mochila y mi morral en el hombro me despido del lugar me despido de la rancheada que ya quemada vuela sin destino pero con esperanza. Un lugar nuevo me espera para ranchear de noche y parchar de dia, para conocerlo para entender a su gente. Amor que estas en la tierra te sigo buscando.