31/03/2026
Hay lugares que no son solo un fondo.
Son historia.
El ferrocarril para mí tiene algo especial…
la luz cálida del atardecer,
los colores que abrazan,
las vías que se pierden en el horizonte como marcando un camino.
Pero también está todo lo que no se ve.
Las historias que guarda.
Pienso en quienes llegaron con valijas llenas de sueños,
con miedo, con esperanza, con ganas de empezar de nuevo.
El tren no fue solo viaje… fue cambio, fue trabajo, fue vida.
Y en medio de todo eso, elijo traer a los niños.
Porque transforman esa historia.
La vuelven más liviana, más inocente, más dulce.
Donde hubo espera, ellos juegan.
Donde hubo incertidumbre, ellos imaginan.
Y ahí es donde todo cobra sentido.
Ese contraste entre lo que fue…
y la magia de lo que está siendo.
Por eso vuelvo.
Por eso lo elijo.
Una y otra vez.